poemas y cuentos

TE DESEO – Sérgio Jockymann

«Te deseo primero que ames y que amando también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que, después de olvidar, no guardes rencores.»

ESCUCHA…

 

 

 

LEE…

 

Te deseo primero que ames,
y que amando también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar,
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes,
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos,
ni muchos, ni pocos, en la medida exacta,
para que algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.
Y que entre ellos haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo, además, que seas útil,
mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede nada más,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado deprisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer;
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor, y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y que la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies a un perro,
alimentes a un pájaro y que oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minuscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año
pongas algo de ese dinero frente a ti
y digas: “Esto es mio”
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deso por fín que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
esten exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo nada más que desearte.

 

SÉRGIO JOCKYMANN
(1930-2011)

 


 

Aportación

Si así lo sientes, puedes colaborar con nosotros para sostener la labor divulgativa de Mi Voz Es Tu Voz y audioeSSen en favor de la apertura de conciencia poniendo en el recuadro la cantidad que desees. ¡Mil gracias!

€1,00

 

Anuncios