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EL ALMA TE HABLA: «Como cuando eras niño» | Patricia Casidis

Divulga amor

«Sal de la incertidumbre; no pienses tanto y, como cuando eras niño, busca algo para jugar.»

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Aquí estás tú, sintiéndote confundido, desorientado. Aquí estás tú, sintiendo una incertidumbre que nunca has experimentado.
¡Qué extraña sensación tienes al desconocer los resultados!

¿Y si comprendieras este momento como una gran oportunidad  para volver a escucharme?

Sí, a mí… Soy yo, tu alma, esa a la que muchas veces callas.

Te sientes incomodo, te sientes molesto. Con tanta incertidumbre te llenas de miedo.

Es que es tan grande la necesidad de sentir, que no importa lo que sea. Estar vivo es lo importante y el miedo te lo recuerda.

Por eso algunas veces, hasta ese abrazo del miedo, resulta como un abrigo deseado en una noche de invierno.

Te has acostumbrado tanto a sentirlo, que se ha convertido en un compañero.

No sabes que pasará de aquí en adelante y la incertidumbre que sientes es como un vacío que, por costumbre o desánimo, llenas de miedos; por eso estás incómodo, por eso te sientes molesto.

Es que no estás preparado para el vacío, para no sentir. Estás aquí para experimentar en tu cuerpo, SENTIR, sentir en la materia, lo agradable y lo que no. A veces caricias…a veces caídas. A veces plenitud, seguridad, amor… a veces miedo.

Y si por esta vez, en lugar de llenar ese vacío de miedos, ¿te pones a jugar?  SÍ, ya lo sé, pensarás «¿qué locura es esa?» Pero yo, tu alma, te ayudaré a recordar cómo se juega.

Recuerda, cuando eras pequeño y te aburrías y estabas molesto, ¿qué es lo que  hacías para salir de esa incomodidad?

Recuérdate a ti mismo sentado en algún escalón, aburrido, tal vez enojado… ¡Seguro que lo  recordarás!

Lo primero que hacías era mirar a tu alrededor

Te movías, salías, dabas el primer paso. Tal vez sin saber qué hacer, pero en el camino seguro que encontrabas algo. Unos ladrillos de plástico o unos crayones para dibujar y entonces… ¡zas! ¡Problema resuelto! ¡Allí mismo te ponías a jugar!

¡Tan simple, tan sencillo, tan elemental!

Cuando eras un niño pequeño no te limitabas. Si sentías aburrimiento, simplemente jugabas. No importaba a qué, ni si ese juego te daría ganancia, poder o fama. Cuando estabas aburrido, mirabas  a tu alrededor para ver qué podía inspirarte.

De pronto, tu rostro se iluminaba cuándo encontrabas aquel juguete que tanto te gustaba o los lápices de colores o simplemente una caja que luego transformabas con tu imaginación.

Recuerda, no tenías un gran plan trazado y tampoco importaba si estabas solo o acompañado; la meta era salir del aburrimiento, salir de la densidad.

En la medida que el juego avanzaba, ibas realizándolo. Paso a paso, le ibas dando forma, tono y color. Luego, tal vez, se unía un amigo o un hermano y entonces todo cobraba más sentido y más emoción.

Así de mágico eras… Así de mágico eres…

Hoy sientes miedo, incertidumbre, desconcierto. No sabes qué ocurrirá, pero recuérdate en aquellos tiempos, recuérdate en aquel pequeño cuerpo. En aquel entonces me escuchabas, actuabas en coherencia conmigo, con tu alma, por eso no cuestionabas nada; por eso, si te aburrías, simplemente jugabas.

¡Y qué maravilloso se sentía uno cuando al rato de jugar solo, algún amigo o hermano se acercaba y se unía, tal vez hasta en silencio, sin decir una palabra a ese juego que iniciaste,  que de pronto se expandía y se contagiaba!

¡Vaya, qué sabio eras de niño tan conectado con tu esencia y tu alma!

Así eras tú, y así eres, un hermoso ser creador, una  fuente de luz, aunque no lo recuerdes.

Aún está en ti esa frescura, esa simplicidad, esa conexión, solo tienes que recuperarlas.

Libérate de esos miedos, que te mantienen esclavo, que te mantienen preso. Suéltalos por fin y míralos con agradecimiento, porque esos miedos te han servido de maestro.

Despídete de ellos. Siéntete libre, mucho más libre que antes.

Da ese paso que no te animabas a dar.

Di esas palabras que callabas.

Sal de la incertidumbre; no pienses tanto y, como cuando eras un niño, busca algo para jugar.

Yo, tu alma, te hablo para que recuerdes; escucha mi voz, ya no me calles.

Solo tienes que dar el primer paso. Camina, recorre, observa, elige ahora lo que te inspire, como antes lo hacían tus lápices y tus juguetes.

Pero no salgas de ahí temblando. Hazlo como de niño, como un desafío, hazlo emocionado, hazlo con ganas.

Suelta ya el abrazo del miedo y abrázame a mí, tu alma; reconóceme y siénteme.

Permíteme recordarte la energía Divina que habita en tí. Siéntela y abrázate. Siente esa energía recorrer todo tu Ser y permite que tu luz se expanda.

Confía desde lo profundo de tu ser que si te animas a dar el primer paso,  sentirás la energía del amor tomando tu mano.  La luz que eras brillará más con cada paso que des. Recobrarás tu brillo y tu alegría.

No esperes más, Conéctate ahora, en este preciso momento conmigo, tu alma. Y a través de mí con tu Yo Superior, tu consciencia elevada, para sentir cómo fluye la energía universal de amor. Llévate las manos al pecho y respira…respira, suave, respira profundo y siente….siente el Amor Divino en ti, siéntete amado. Allí está, dentro de ti. Siente la luz, siente la paz. Siente cómo te envuelve todo este amor. Recupera tu frescura, tu alegría, tu juego… Tu conexión conmigo, con tu alma.

Siente tu luz amplificarse al conectarte con la Divinidad que eres. Permíteme que te guíe, permite que te muestre.

Por eso, escúchame cuando te hablo, yo estoy en ti, soy parte tuya, te pido que no me silencies, que no me ignores, que no me calles.
Ya tienes un nuevo desafío. Motívate para superarlo, como cuando eras niño, aun sin tenerlo planificado.

Inicia entonces tu proceso creativo. Muévete, camina, observa, siente. Recupera un sueño olvidado  o inspírate con un sueño nuevo, toma el pincel y comienza a pintarlo.

El mundo y la vida están cambiando. Crea un nuevo recurso o transforma aquel que vienes usando. Pero eso sí, no lo hagas sin conservar tu esencia, tu maravillosa singularidad. Esa huella que solo tú puedes dejar, ese color único con el que puedes iluminar. Haz lo que desees, aquello que más te emocione. Así, hazlo, anímate a brillar con esa hermosa luz que eres.

Siénteme en tu interior, siéntete amado, siente la calidez  del amor.

Sal por fin de la sombra.

Demos juntos el primer paso.

 

PATRICIA CASIDIS
13 de mayo de 2020

 

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