LOS TRABAJADORES DE LA LUZ (3ª parte)

«Los Trabajadores de la Luz no están aquí para ‘corregir’ a otras personas ni a la Madre Tierra, si no para sanar sus propias heridas.»
Divulga Amor y Luz

«Los Trabajadores de la Luz no están aquí para corregir a otras personas ni a la Madre Tierra, están aquí para sanar las profundas heridas de su propio ser.»

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«Trabajadores de la Luz» encarnando en la Tierra

Cuando ustedes encarnaron en la Tierra, acababa de iniciarse la transición de la conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón. Hemos esquematizado esta transición enumerándola en cuatro pasos. Ustedes completaron el primer paso cuando se volvieron conscientes de su añoranza por «algo más», algo diferente de la lucha por el poder que llenó sus vidas anteriormente.

Aquella lucha proveyó a sus vidas de propósito y significado por un sustancial período de tiempo. Su fascinación por el poder los llevó a utilizar al hombre como marioneta en sus batallas galácticas. Todos los imperios galácticos fueron parte de eso. Pero cuando las ‘energías guerreras’ fueron transportadas a la Tierra con el hombre como su campo de juego, ustedes pasaron a ser más observadores y dejaron de liderar las batallas. Ustedes observaron lo que acontecía en la Tierra. Vieron al ser humano desarrollándose en algo, un estado del ser que ustedes habían alcanzado hacía mucho tiempo. Habían llegado a ser guerreros sofisticados, con métodos refinados de manipulación psíquica y operaciones militares. Y a raíz de los implantes genéticos, el hombre comenzó a ser lo mismo.

Aquellos implantes genéticos provocaron un elevado nivel de desarrollo mental en el ser humano. Las funciones de instinto natural y sentir fueron más o menos suprimidas a favor de las funciones de pensar y razonar.

Ya hemos mencionado que las influencias galácticas provocaron un elevado nivel de miedo en aquel humano en desarrollo. En realidad, ese elemento de miedo estuvo estrechamente conectado con el énfasis exagerado en pensar. En una situación equilibrada, el miedo es superado o puesto en perspectiva por sus naturales habilidades intuitivas y por su habilidad de sentir lo que es correcto o apropiado. Sin embargo, cuando la facultad de pensar toma la delantera, el miedo tiende a ser reforzado, ya que pensar se basa en un proceso mecánico lógico el cual no permite a la intuición ni al sentir entrar en el proceso. Cuando la facultad mental es alimentada por emociones de miedo, tiende a correr salvajemente y produce ideas alucinantes. Ideas acerca de controlarlo todo y a todos. Los regímenes dictatoriales son un ejemplo de esa facultad mental corriendo salvajemente.

La respuesta al miedo nunca es pensar más. Es pensar menos y confiar en el flujo de la vida. Es retroceder al estado de gracia que es su derecho de nacimiento. Es liberar en vez de aferrar.

Cuando el dominio de la etapa del ego finalizó dentro de las almas de los «Trabajadores de la Luz», estos se abrieron a nuevas maneras de ser. Ustedes intuitivamente alcanzaron la energía del corazón. En realidad, ustedes estaban buscando una clase de creatividad que trascendiera el simple juego del poder y sintieron que la lucha por el poder era destructiva y que no podía crear nada nuevo, ya que mataba y asimilaba todo lo que fuese ‘otro’.

Al tratar de controlar y dominar vida, ya sea dentro o fuera de ustedes, en realidad, están tratando de que la realidad sea estática y predecible y, al final, el poder se convierte en algo terriblemente aburrido.

Cuando ustedes se hicieron conscientes de eso, se dieron cuenta de que su verdadero deseo no era tener poder, sino ser creativos, y ser creativos es estar en contacto con su propia divinidad.

Ustedes son seres divinos y, sea lo que sea que hagan o no, siempre están creando alguna clase de realidad porque la creatividad es su verdadera naturaleza. En la fase del ego, ustedes exploraron la posibilidad de negar su verdadera naturaleza. Por cierto, ese es un acto creativo, aunque sea de un modo retorcido. Sin embargo, ser verdaderamente creativo es crear conforme a la vida, no conforme a la muerte.

Cuando esa comprensión asomó en ustedes, despertó la memoria del «Hogar». El vago recuerdo de un estado de pura y dichosa Unidad penetró en su conciencia nuevamente, y ustedes supieron que, de algún modo, esa era la llave de su felicidad. Pero ustedes se sentían desamparados e ignorantes, ya que no tenían idea de cómo continuar. Ustedes sabían que el ego no contenía la respuesta, pero todavía no habían entrado al reino de la conciencia basada en el corazón.

Al mismo tiempo, un creciente sentimiento de remordimiento y culpa surgió en su interior por lo que les habían hecho a los seres humanos de la Tierra.

Especialmente en la Tierra había espléndidas oportunidades para que la conciencia se expresase a sí misma libremente de muchas formas diferentes. La Tierra fue destinada para ser un unificador de energías diferentes, un crisol en el cual energías diferentes e incluso opuestas, pudieran alcanzar un modo de coexistir en armonía. El campo de juego energético de la Tierra se creó para alojar a una serie muy heterogénea de energías.

La diferencia entre vivir en la Tierra y vivir en otros lugares del ‘universo’ – ya sea en niveles físicos o astrales- es la enorme variedad de energías presentes en la Tierra. Más aún, esa variedad no sólo está presente como un vasto conjunto de formas de vida o especies, también está presente dentro de un solo ser: el ser humano. El ser humano es capaz de contener un espectro de energías que tiene un rango más amplio de lo que cualquier otro pueda contener. Ustedes tienen dentro de sí la energía del asesino y la del santo, la energía del niño, la del maduro y la del anciano, la energía masculina y la femenina, la energía activa y la pasiva, la racional y la emocional, la energía del agua, la del aire, la del fuego y la de la Tierra, etc. Esto puede parecer trivial o simplemente natural para ustedes, como el ser humano que son, pero para cualquier otro ser del universo es una verdadera hazaña. Ser un humano ya es una hazaña, sin que se haya hecho nada en especial.

Pero la cualidad más específica del hombre es la habilidad de fusionar energías que antes parecían incompatibles. El hombre no sólo fue diseñado par sostener todas esas diferentes energías, sino para ser un mediador, un constructor de puentes entre ellas.

La razón por la cual el Espíritu o Dios o Todo lo Que Es apareció con el concepto del ser humano, fue que el universo se había estancado en una situación de estasis. La conciencia, a medida que explora la vida ‘fuera de la Unidad’, tiende a experimentar diferentes formas de vida en diferentes planetas y lugares en el universo.

Cuando un alma ha experimentado todo lo que había que experimentar en una particular forma de vida, el alma deja de encarnar en esa forma para hacerlo en otra forma de vida que responda a sus necesidades particulares. No hay necesidad de transformar energías mientras se vive en una forma particular de vida. Cuando ustedes deseaban cambiar, cambiaban de cuerpo. Y no porque las almas fueran perezosas o frívolas, si no porque la mayoría de los cuerpos, extendiéndose en densidad desde lo físico a lo astral, ofrecían rangos limitados de experiencia y, por lo tanto, limitadas oportunidades para crecer o transformarse mientras se está en ese cuerpo. El cuerpo no podía sostener tantas energías diferentes. Por ejemplo, si ustedes vivieran en un planeta de agua, donde ustedes hubiesen encarnado como un ser acuático, eso les permitiría experimentar la naturaleza del agua de todos los modos posibles. La ‘sensación’ de ser líquido, no rígido, si no fluido y con movimiento, es en verdad maravillosa. Pero si ustedes deseasen experimentar ser fijo e inmóvil, entonces necesitarían dejar ese cuerpo de agua y vivir durante un tiempo dentro de una montaña, por ejemplo. Incluso, cuando vivieron como seres galácticos en busca de poder, ustedes no pudieron cambiar su conciencia dentro de aquel cuerpo.

La consecuencia de este rango limitado o especializado dentro de un cierto cuerpo, fue que el mundo creado de formas se quedó atascado. No pudo crecer ni expandirse y se quedó encerrado en una especie de estasis.

El ser humano fue diseñado para cubrir un inmenso rango de energías. No fue pensado para la especialización. En realidad, la división entre los sexos trajo consigo algo de especialización, pero las energías masculina y femenina estaban ya tan segregadas y desequilibradas por aquel entonces, que fue muy complicado sostenerlas en iguales dosis dentro de un cuerpo. Si se hubieran vertido por igual en un ser en aquellos estados desequilibrados, ustedes se habrían destruido.

El único poder del ser humano es el poder de sostener un amplio conjunto de energías y llevarlas a un estado de equilibrio creativo, no estático. En realidad, ese poder es igual a la habilidad de transformar la oscuridad en luz, por ejemplo, el poder de la alquimia espiritual. Aquello que lleva a las energías antiguamente opuestas a un estado de armonía dinámica, es la Energía Crística, la energía que mantiene la unidad en la fase de la dualidad. Ésa es la misma energía que transforma la oscuridad, aceptándola y, de ese modo, permitiéndole al miedo transformarse en alegría. La Energía Crística es la ‘tercera energía’, la cual une aceptando. Su fuerza alquímica yace en su cualidad de ser completamente abrazadora, completamente aceptadora e intrépida.

Ustedes, como seres humanos, son los únicos seres que tienen tal habilidad para la alquimia espiritual. Ni las plantas, ni los animales, ni los ángeles, ni los ‘señores de la oscuridad’ tienen ese poder.

Todas las almas pueden experimentar cómo es ser luz, cómo es ser oscuridad, cómo es ser todas las diferentes clases de seres que viven en el universo, pero no pueden experimentar cómo es transformar la oscuridad en luz mientras permanecen en su actual forma de vida determinada. Ellas no pueden imaginar cómo es cambiar en niveles interiores de tal modo que ustedes crean una realidad diferente (física o espiritual) para ustedes mismos mientras caminan.

Las almas que están encarnadas en otras formas de vida diferentes a la humana también ‘crean su realidad’ y poseen libre albedrío, pero tienen menos posibilidades de cubrir estados de conciencia altamente diferentes e incluso opuestos mientras permanecen en el mismo cuerpo, en la misma forma. Ustedes, como humanos, son constructores de puentes – o alquimistas espirituales- y eso es lo que hace únicos a la Tierra y al ser humano.

Ahora retornamos a nuestra historia de las Almas de los «Trabajadores de la Luz», quienes se sintieron angustiados y arrepentidos a causa de su interferencia con los seres humanos. Aquellas almas se dieron cuenta de que se había establecido un juego completamente nuevo sobre la Tierra, un juego lleno de promesas, ante el cual ellos habían hecho de todo a fin de suprimirlo en su propio beneficio y sentían dolor por ello. En algún nivel, también sabían que habían bloqueado su propio camino espiritual hacia la Luz y la verdadera alegría a causa de sus actos egoistas.

Cuando despertaron de los sueños del ego, también vieron que la Tierra era un lugar de belleza sublime, un planeta verde que hervía en vida. Muchos de ustedes, «Trabajadores de la Luz», se sienten conectados a la cultura o territorio de Lemuria, o Mu como nosotros preferimos llamarlo. Mu es en verdad un ‘paraíso hundido’ que perteneció a una era que no puede localizarse en su marco de tiempo actual. Perteneció a una dimensión diferente o tiempo establecido. La Tierra no había perdido su inocencia entonces. En aquella dimensión, ustedes fueron parte de los tiempos paradisíacos de la Tierra, como seres angelicales que nutrieron y cuidaron a la vida. Como ya expusimos anteriormente, ustedes son seres multidimensionales habitando diferentes lugares de realidad al mismo tiempo. La idea del tiempo no es tan fija y lineal como ustedes creen. Cuando ustedes desempeñaron su lado oscuro como «Guerreros Galácticos», en otro marco de tiempo también desempeñaron un aspecto luminoso y puro de ustedes mismos, y fue en Mu, donde ustedes prepararon el planeta para la llegada de las almas terrestres. Ustedes contribuyeron al florecimiento del planeta verde, y en algún nivel, ustedes ya lo sabían cuando salieron de su estadio ‘guerrero’ de conciencia. Ustedes supieron que habían estado destruyendo aquello que habían ayudado a crear.

Cuando ustedes se dieron cuenta de la promesa y belleza de la Tierra, sintieron la urgencia interior de ir allí y reparar aquello que había sido dañado. Ustedes encarnaron en cuerpos humanos con la intención de traer Luz y crear valores basados en el corazón en un medio ambiente que estaba esencialmente dominado por valores egoístas. Queremos expandirnos un poco en este tema de traer Luz, ya que hay algo en ello que frecuentemente causa confusión y malentendidos.

Cuando ustedes, «Trabajadores de la Luz», encarnaron en la Tierra, en realidad comenzaban un proceso de transformación interior, en el cual completarían su transición de la conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón. Ustedes estaban en el camino de liberar completamente la conciencia basada en el ego, y la vida en la Tierra les otorgó la oportunidad de tratar con los restos de la energía basada en el ego que quedaban dentro de ustedes. Las energías que ustedes deseaban limpiar, las encontrarían en los verdaderos seres que ustedes habían manipulado y en quienes ahora habitarían, es decir, dentro del ser humano, dentro de ustedes mismos.

Su motivación más profunda para su llegada a la Tierra fue venir a terminar con su propia oscuridad interior, y ustedes aceptaron toparse con esa oscuridad dentro de ustedes mismos como seres humanos.

Aunque ustedes frecuentemente piensan que están aquí para ayudar a otros o ayudar a la madre Tierra, la razón más fundamental por la cual están aquí es para sanarse a ustedes mismos. Ese es su verdadero trabajo con la Luz. Todo lo demás es secundario.

Su alma, en el nivel más profundo, deseó hacerse responsable de la oscuridad que había sido esparcida. Sin embargo, hacerse responsable de su lado oscuro, en principio es una aventura solitaria y no incluye su necesidad de ayudar o curar a otros. Sólo les incluye a ustedes mismos. Su voluntad ayuda a otros en el proceso, pero eso es un efecto secundario. Es importante destacar el orden correcto de las cosas, ya que, como ustedes saben, tienen la tendencia a ser muy diligentes a la hora de ayudar a otros. Ese entusiasmo en ayudar a los demás llega a convertirse en una trampa, ya que sus energías quedan atrapadas en la otra persona y después y muy a menudo, ustedes se sienten agotados y desilusionados. Por favor, recuerden que dar más de lo que se recibe no es noble ni está basado en el corazón, es simple y llanamente un error. El error es que, en parte, ustedes se creen responsables de la situación o estado mental del otro. Y eso no es verdad. Cada uno es responsable de su propia felicidad o desgracia, lo cual es una bendición, ya que le otorga a cada cual el poder de crear y, de ese modo, modificar su propia realidad.

Ustedes no están aquí para ‘corregir’ a otras personas ni a la Madre Tierra. Ustedes están aquí para sanar las heridas profundas de su propio ser. Por favor, vigilen este asunto y todo lo demás encajará sin esfuerzo alguno por su parte.

Cuando ustedes llegaron a la Tierra y encarnaron en cuerpos humanos, se inclinaron a combatir las energías que deseaban vencer. En esa etapa, ustedes estuvieron en una situación paradójica. Por un lado, sabían que querían ‘algo más’ que poder y se odiaban a ustedes mismos por lo que anteriormente habían hecho mal. Pero no se habían liberado de aquello que odiaban en ustedes mismos, todavía no se habían liberado del dominio del ego. Cuando ustedes llegaron a la Tierra, tenían la tendencia a enfermarse a causa de la oscuridad, a enfadarse por ella, y sus reacción fue combatirla. La paradoja es que ustedes quisieron combatir las energías egoístas a través de la lucha, que era la misma energía de la que deseaban desprenderse.

Ustedes aún no eran conscientes de las verdaderas implicancias de la conciencia basada en el corazón. Cuando observan desde el corazón, no existe batalla entre el Bien y el Mal. La realidad del corazón los trasciende a ambos. El corazón no se opone a la oscuridad. La conciencia basada en el corazón está fundada en la aceptación de todo, de cada cosa que existe. Es un tipo de conciencia que libera la idea de que la lucha resuelve algo.

Aunque ustedes anhelaban tratar con la realidad de un modo pacífico y no combativo, no tenían experiencia en cómo lograr ese ideal. Ustedes estaban en una realidad ‘entre zonas’, una parcela no humana antes de que entraran a un nuevo reino de conciencia.

Por lo tanto, ustedes empezaron a cometer toda clase de «errores» relativos a caer en modos de ser de los que querían desprenderse. Ustedes estuvieron ansiosos por cambiar o convertir a cada uno y a cada grupo que desplegara un comportamiento basado en el ego o que abrazara valores basados en el ego. Ellos, de todos modos, respondieron agresivamente contra ustedes, muchas veces sin entender incluso qué era lo que ustedes estaban tratando de comunicarles. Los «Trabajadores de la Luz» han sido perseguidos durante siglos como brujos, paganos o agitadores, ya que parecían estar dirigidos por ideales para los cuales el mundo no estaba preparado. Parecían diferentes y no encajaban en él y se toparon con toda clase de resistencia.

Y lo que sucedió, fue que ustedes adoptaron el papel de víctima después de haber estado representando el papel de ofensores durante mucho tiempo en los reinos galácticos. Su ‘enojo espiritual’ evocó respuestas agresivas en su entorno y se convirtieron en las víctimas, experimentando humillación, profundo dolor y falta de autoridad. El trauma de ser rechazado y/o echado repetidamente en varias de sus vidas ha dejado profundas cicatrices en su alma. Ustedes acabaron por sentirse desautorizados y mal recibidos. Muchos de ustedes en aquel tiempo de vida se sintieron cansados y nostálgicos de un mundo más amoroso y significativo.

Es muy importante para ustedes comprender que el papel de víctima es justamente eso: el papel que ustedes representan. Es una posible interpretación de los hechos, pero es una manera limitada y distorsionada. Ustedes ni son víctimas ni son agresores. Ustedes son las conciencias de las almas que han creado papeles para ustedes mismos para representarlos durante un tiempo. Ustedes no son realmente las víctimas de un mundo propenso al materialismo y al egoísmo.

En realidad, los encuentros que ustedes tuvieron con energías agresivas no cooperativas en muchas de sus vidas, simplemente reflejaron sus propios amarres a la conciencia basada en el ego, su propia dependencia de ella. Si buscan resultados a través de la lucha, recibirán de vuelta la energía de la lucha. ¡Eso es y fue su propia energía regresando a ustedes! Y es el único significado de karma.

La tendencia a combatir la ‘maldad’ está basada en la creencia de que lo malo está fuera de ustedes y que la «maldad» tiene que ser desterrada de la realidad. La invitación espiritual que se les ha hecho a los «Trabajadores de la Luz» en el transcurso de todas sus encarnaciones ha sido siempre reconocer y aceptar su propio lado oscuro y comprender su papel y propósito.

La invitación más profunda es olvidarse de ustedes y descubrir su inocencia. Ustedes son inocentes y siempre ha sido así. ¿Pueden realmente comprender eso? Si lo hacen, ya no querrán cambiar el mundo ni luchar contra la injusticia nunca más. Querrán jugar, tener alegría y disfrutar cada momento de su vida siendo quienes son y compartiéndolo con otros.

Cuando ustedes, «Trabajadores de la Luz», liberen la idea de que tienen que luchar, bien sea por algo o por alguien, ya no volverán a ser confrontados por el ‘mundo externo’, por la sociedad o por otra gente en general, a causa de ser diferentes. Ya no querrán cambiar nada y de esa manera no encontrarán resistencia. Sabrán que son bienvenidos, que su contribución a esta realidad es valiosa y que son valorados por los demás.

Cuando ustedes hayan liberado completamente la conciencia basada en el ego, sabrán que están exentos de persecución o amenaza externa. Habrán dejado atrás los papeles de víctimas y acusadores; su viaje habrá llegado a un círculo completo. Habrán liberado sus cargas kármicas y serán totalmente libres de crear todo lo que ustedes quieran.

Ustedes están a punto de nacer a una nueva conciencia, una clase de conciencia que se ha liberado completamente de la necesidad de controlar o poseer algo. Está libre de miedo. Es la conciencia Crística. Cuando Jesús vivió en la Tierra, él quiso transmitirles que la espiritualidad no se trata de una batalla entre la luz y la oscuridad. Se trata de hallar un nivel de conciencia que va más allá del bien y el mal, un lugar desde el cual puedan comprender y aceptar todas las cosas. “El reino de Dios está dentro”. Todo lo que ustedes necesitan está dentro. La paz, la alegría y la tranquilidad son suyas cuando ustedes se dan cuenta de quiénes son: un ser divino en expresión.

Sólo cuando se dan cuenta de eso y deciden transformarse y sanarse a ustedes mismos, las cosas comienzan realmente a cambiar para ustedes, y, como un efecto colateral, para otras personas alrededor. El mundo es lo que es y lo más elevado que ustedes pueden hacer por él, es simplemente amarlo por lo que es. Amen y vean la belleza de cada ser que está viajando a través de este plano de la realidad.

Muchos de ustedes están motivados por la energía de Jesús, y eso es porque él es su pariente. Jesús fue simplemente un Trabajador de la Luz no cargado con ataduras kármicas, un Trabajador de la Luz en posesión de un elevado nivel de conocimiento de sí mismo. Ustedes vibran con su energía porque saben que es la energía hacia la que se están moviendo. La energía de Cristo es la energía de su propio ser futuro.

JESHUA a través de Pamela Kribbe
Traducción: Sandra Gusella

 

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