CHICO XAVIER: EL PROTOCOLO DE LA LUNA – Ricardo González

«Chico Xavier se refirió a distintos acontecimientos futuros a los que se enfrentaría la humanidad, incluyendo la realidad extraterrestre.»
Divulga Amor y Luz

«Chico Xavier se refirió en sus escritos a distintos acontecimientos futuros a los que se enfrentaría la humanidad, precisando crisis políticas, cambios climáticos, descubrimientos científicos y, tal vez lo más controvertido, la realidad extraterrestre.»

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He dicho siempre que existe una línea muy delgada entre un testigo de contacto extraterrestre, un chamán, y un médium. Todos ellos comparten un factor en común: canalizar mensajes de inteligencias no humanas. Sean estas “extraterrestres”, “fuerzas de la naturaleza” o sencillamente espíritus que otrora vivieron como humanos, estamos hablando de comunicaciones con otros mundos y dimensiones. Huelga decir de que no es un tema sencillo de abarcar.

Procurando entender desde todas las perspectivas posibles la experiencia de contacto que estaba enfrentando en Perú, me sumergí en el estudio de algunos casos en donde el contactado era también médium y vidente. Yendo al grano, hubo dos casos que cautivaron mi atención, ambos latinoamericanos. En primer lugar, el del argentino Benjamín Solari Parravicini, de quien ya he escrito en otras ocasiones, y, más tarde, el del brasileño Chico Xavier, el tema que ahora nos ocupa.

El contactado y médium de Brasil

He de confesar que el extraordinario caso de Xavier quedó en la “congeladora” por unos diez años. Y allí permaneció hasta que en un viaje en Brasil, allá por el año 2004, grupos de investigación de Sao Paulo me entregaron fotocopias de algunas de sus profecías, muchas aún inéditas para mí, un mazazo que me hizo retomar el interés en el sensitivo de Minas Gerais. Mientras examinaba ese material me apenaba no haber conocido en persona a Francisco Cándido Xavier: hacía solo dos años atrás, exactamente el 30 de junio de 2002, había partido rumbo a ese “más allá” del cual hablaba en su obra más conocida, Nosso Lar (“Nuestro Hogar”, 1944), una notable descripción del mundo espiritual que nos aguarda luego de la muerte, siempre según el espíritu de André Luiz, entidad que en su última encarnación humana habría sido un médico, canalizado por Xavier. Pues bien, seis años más tarde de ese viaje a Brasil, hallándome en Paraguay, amigos de Foz de Iguazú me obsequiaron un disco compacto con la película que Wagner de Assis realizó del citado libro. «Nuestro Hogar» se lanzó el 3 de septiembre del año 2010 y fue distribuida nada más y nada menos que por la 20th Century Fox. En los primeros diez días de estreno la vieron más de un millón y medio de personas. Así, muchos conocieron a Chico Xavier y su mensaje.

Debo decir que la película me fascinó. Desde entonces siempre la he recomendado a personas que aprecio, al margen de que se pueda discutir si todo lo que se muestra en ella podría ser exacto en esa otra realidad. Cada uno lo sabrá valorar y discernir. Lo cierto es que esa no es la única obra del sensitivo brasileño: Chico Xavier escribió la friolera de 451 libros… Estamos hablando de cuarenta millones de copias que se tradujeron a unos treinta y tres idiomas. Un dato no menor es que el dinero recaudado por los derechos de autor fue destinado a fundaciones sin ánimo de lucro por voluntad del propio Xavier. “Yo no soy el autor de esos libros, solo el canalizador, escribo lo que los espíritus me dicen”, solía afirmar Xavier en sus sonadas entrevistas televisivas. Vivió intensamente sus noventa y dos años de vida terrena, transformándose en una referencia indiscutible en Brasil por su dotes mediúmnicas y su innegable sensibilidad con el prójimo.

Desde mediados de 2018 Chico Xavier resucitó por enésima vez: en esta ocasión por culpa de las redes sociales que viralizaron una supuesta profecía del sensitivo: en julio de 2019 los extraterrestres se presentarían oficialmente a la humanidad. ¿Exactamente eso fue lo que dijo Chico Xavier? Como veremos a continuación, no.

El Protocolo de la Luna

Como Parravicini, Chico Xavier se refirió en sus escritos a distintos acontecimientos futuros que la humanidad enfrentaría, precisando crisis políticas, cambios climáticos, descubrimientos científicos y, tal vez lo más controvertido, la realidad extraterrestre. De aquellos mensajes que se refieren a los “hermanos del cosmos” resalta uno que fue dado a conocer en 1986: la advertencia de los cincuenta años o el “protocolo de la Luna”, como yo le llamo. Viene así: el 20 de julio de 1969 la misión Apolo XI logra posarse en la Luna. Neil Armstrong se transforma, “oficialmente”, en el primer hombre en caminar en nuestro satélite. Más allá de las teorías de conspiración que sostienen que ese viaje nunca se hizo, y otras no menos incisivas que aseguran que, de haberse hecho, como mínimo, las imágenes reales del alunizaje se adulteraron y la NASA no le contó al mundo lo que en verdad había registrado en ese viaje espacial –en esta última línea de interpretación adhiero, y mis razones tengo–, la misión del Apolo XI marcó una etapa en la historia de la humanidad.

Pues bien, Chico Xavier canalizó un mensaje en donde “altas jerarquías celestiales” le habrían informado que a partir de ese acontecimiento la humanidad sería sometida a un plazo de cincuenta años para ver si estaba lista para relacionarse con otras civilizaciones no humanas. El plazo, pues, se vence en julio de 2019. De allí han surgido los mensaje virales en internet que aseguran de que en esa fecha habrá un “contacto masivo”. Pero ello es falso. El mensaje recibido por Chico Xavier habla de un periodo de prueba en donde la humanidad debería abstenerse de una guerra nuclear y convivir pacíficamente para ser admitida en una suerte de comunidad cósmica. Cito a continuación el mensaje (dado a conocer originalmente en el famoso programa de televisión Pinga Fogo, en 1971), republicado recientemente por el diario Folha Espírita:

“Nuestro Señor deliberó conceder una moratoria de cincuenta años a la sociedad terrena, a comenzar el 20 de julio de 1969, y, por tanto, a terminar en julio de 2019. Ordenó Jesús, entonces, que sus emisarios celestes se empeñasen más directamente en el mantenimiento de la paz entre los pueblos y las naciones terrestres, con la finalidad de colaborar para que nosotros ingresásemos más rápidamente en la comunidad planetaria del Sistema Solar como mundo más regenerado, al final de ese período. Algunas potencias angélicas de otros orbes de nuestro Sistema Solar sospecharon de la dilación del plazo extra, y fue entonces cuando Jesús, en su sabiduría, decidió imponer una condición a los hombres y las naciones de la vanguardia terrestre. Según la imposición de Cristo, las naciones más desarrolladas y responsables de la Tierra deberían aprender a soportarse unas a otras, respetando las diferencias entre ellas, absteniéndose de lanzarse a una guerra de exterminio nuclear. La faz de la Tierra debería evitar a toda costa la llamada III Guerra Mundial. Según la deliberación de Cristo, si, y únicamente en ese caso, si las naciones terrenas, durante este período de cincuenta años, aprendiesen el arte de la buena convivencia y de la fraternidad, evitando una guerra de destrucción nuclear, el mundo terrestre estaría por fin admitido en la comunidad planetaria del Sistema Solar como mundo en regeneración”.

Como se puede apreciar en el texto, Chico Xavier involucra dentro de esa “Jerarquía Cósmica” a Cristo y distintas entidades angélicas, una información que no es ajena a los mensajes de diferentes testigos de contacto. Puede sonar chocante, pero también hay que entender el contexto cultural de Xavier. Brasil es el país con mayor número de católicos en el mundo. Pero también es un crisol de conocimientos. De hecho, muchas escuelas espíritas de Brasil se consideran a sí mismas cristianas. ¿Esto invalida el presunto mensaje de Chico Xavier? ¿Es posible que más allá de los prejuicios exista una advertencia real, que parece cumplirse justo cuando actualmente potencias como China o Estados Unidos hablan de volver a la Luna? ¿Hay algo de verdad en todo esto? Escenario enrevesado.

 Chico Xavier sostiene que si el ser humano obtiene un “aprobado” por parte de la mencionada “Jerarquía Cósmica” luego de esa moratoria de cincuenta años, se iniciaría, gradualmente, una nueva y positiva etapa. Lo describe así:

“Nosotros alcanzaremos la solución para todos los problemas de orden social, como la solución para la pobreza y el hambre, que serán extinguidas; habremos descubierto la cura de todas las enfermedades del cuerpo físico por la manipulación genética en los adelantos de la medicina; el hombre terrestre tendrá amplio y total acceso a la información y a la cultura, que se hará más generalizada; también nuestros hermanos de otros planetas más adelantados tendrán permiso expreso de Jesús para presentársenos abiertamente, colaborando con nosotros y ofreciéndonos tecnologías nuevas, hasta entonces inimaginables para nuestra fase actual de desarrollo científico; habremos de fabricar aparatos que nos facilitarán el contacto con las esferas desencarnadas, haciendo posible nuestra añorada conversación con los seres queridos que ya han partido para ultratumba; en fin, estaríamos ante un mundo nuevo, una nueva Tierra, una gloriosa fase de espiritualización y belleza para los destinos de nuestro planeta.”

Sea como fuere, siempre estamos a tiempo de enrumbar el futuro…

Que en paz descanses Chico Xavier –en “Nuestro Hogar” –.

Gracias.

 

RICARDO GONZÁLEZ
Más libros del autor: amzn.to/39wmpwE
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