EL GENIO DEL CORAZÓN (AGNI YOGA) – Episodio 6: «Un alto en el camino»

«¿No te has sentido necesitado de hacer un alto en el camino? ¿De dejar de jugar al escondite con tu vida y aquietarla?»
Divulga Amor y Luz

«¿No te has sentido necesitado de hacer un alto en el camino? ¿De dejar de jugar al escondite con tu vida y aquietarla?»

ESCUCHA…

LEE…

Queridos amigos todos:

¿No nos hemos sentido necesitados… en alguna ocasión… de hacer un alto en el camino?…
¿De dejar de jugar al escondite con nuestra vida y aquietarla…? ¿De contemplar el barullo que nos rodea y que tantas veces nos aleja de la deseada paz interior?… 

¿De dar cuerpo a las corazonadas… a los sentimientos que brotan desde lo más profundo?… ¿sentir como fluye de nuestro Corazón el Sol incontenible de la libertad?… 

Aquiétate…
No temas a las sombras que bailan ante ti…
todo en mi es Luz… y tú eres mi Luz…
Yo el Genio de tu Corazón… así te lo sugiero… ¡Aquiétate y escúchate a ti mismo!… 

¡Seguro que lo has deseado… amiga, amigo mío…! Y resueltamente mirar… cara a cara… a tu soledad… comprender su trabajo… sentir como te inundas de tu propia tranquilidad… sentir como te irradias por todos los poros de tu cuerpo … Ser simplemente… tú… 

Y que te acompañe tu densidad… ¡pobrecita!… siempre peleando por ti en la dura lucha diaria… siempre llevándose los golpes y desatinos que van dirigidos a ti… Siempre siendo los brazos de tu impulso y remando en la grandiosa “Aventura de la Vida” en la que estas embarcado… 

En episodios anteriores a veces fuimos como niños!… y en esa aventura ¡Ah… como gozamos!… Nos sentamos en la orilla de un rio de aguas limpias… transparentes y gozamos de la conversación con nuestra soledad… 

Compartimos los secretos que oculta nuestra eterna amistad… Le abrimos nuestro Corazón… y ella nos abrió el libro de sus memorias… y nos unimos en la síntesis del proyecto común desde el principio de los tiempos… 

¡Ay… amada soledad!… siempre tan fiel y eterna… En su compañía, nos impulsamos a viajar “más allá”… quizá para descubrir… que ya estamos allí donde queremos ir…
Y… amigos míos… ¡Qué momento tan agradable vivimos en la playa… ¡Qué sensación apacible cuando veíamos una ola languidecer en la arena y el abrazo maternal de ésta cuando la acoge antes de que desaparezca!… ¡Ah!… qué santiamén de eternidad… que idilio de unión entre la ola y la arena… 

Pero ¡ea!… en breve nos dispondremos al ascenso de la montaña que se alza en nuestro interior. Recobremos fuerzas… reflexionemos sobre lo acontecido en nuestra vida… y dejemos que la intuición nos ubique en el punto de gravedad cero de nuestra existencia… Donde ahora mismo nos hallamos… Quizá sentados alrededor de una hoguera cuyo fuego sea prendido por el calor de nuestra amistad… 

Y miremos hacia atrás… pero poco… planifiquemos nuestro “adelante”… también poco… pero, eso sí, contémonos nuestras cosas… compartamos el calor del Fuego que nace de nuestro Corazón… Enlacémonos con los hilos invisibles que nos hacen hijos de un solo Misterio… tal y como, en una noche cerrada, creemos advertir las sutiles líneas de Luz que unen las estrellas unas a otras… quizá un reflejo de los hilos invisibles que nos unen a la Vida… que los hilos invisibles de abajo son el espejo en el que se reflejan los de arriba…
Y siendo así… amigo mío… antes de reanudar el ascenso… observa la vida que alienta afuera… observa el animalito que comparte su aire contigo… observa la curiosidad de su mirada… ¡como si contemplara a un dios!… 

Observa los colores, fragancias, formas… los diseños angelicales que visten la Vida… observa la dureza de la piedra que soporta tus trabajos en la Tierra… observa las miradas necesitadas… perdidas… inquietas… ¡Ay!… son tantas cosas las que observar… Toma todo ello y viértelo en el mortero de tu Corazón… tritúralo con el almirez de tu Compasión y… ahora sí… mira hacia las alturas donde quizá… ¿lo adviertes?… se aprecian los primeros indicios de una zarza ardiente… y que… allá a lo lejos… te espera… 

“Yo, el Genio de la Luz que hay en ti… Soy como agua fresca cuando necesitas calmar tu sed…
Soy quien vela en tu descanso…
Y puesto que ya nos observan las estrellas… prepara una hoguera… y que arda en ella el Fuego de tu Corazón… 

Yo escucharé mientras tú hablas contigo mismo de tus cosas… que son las mías…
Por siempre… ¡Tu viaje es mi viaje!” 

¡Sea pues!… Hagamos un alto en el camino… descansemos. Y compartamos el calor del Fuego… mientras el aire de la noche se mezcla con el incienso de las resinas quemadas… de las aliagas y del brezo… ¡Ah… que paz amigos míos! … 

Y al calor de esta hoguera… quizá sea el momento de presentar a una amiga que siempre nos acompaña en los senderos de la vida… Una amiga que… a todos nos ocurre… casi siempre confundimos con nosotros mismos… Una amiga… que, casi siempre, cree ser yo, tú mismo… pero lo cierto es que crece a nuestro lado… y nosotros también… confesémoslo… crecemos gracias a ella. 

¡Ay, eterna compañera!… tú eres mis necesarias sandalias con las que pisar el sendero y yo el alma peregrina que te necesita… Goza pues… y comparte el Fuego de esta hoguera con el Genio de Luz… Y, por favor… habla tú también… deseo escucharte… que yo te creé… que eres mi hija… y en cada momento me diste generosamente… todo cuanto precisé para experimentar en la Vida… 

Y confieso que te cree salvaje e irreflexiva… y que yo me sumergí en ti y también lo fui…. pero… poco a poco… nos hemos ido puliendo tal como una piedra se redondea por el roce del agua… y ambos… yo y tú en mí… nos hemos ido transformando en un instrumento con el que poder expresar nuestra sensibilidad… Toma asiento pues… y perdona si en tantas ocasiones no supe comprender tu apego a mí… ¡Que tu luz es necesariamente un reflejo de mi propia Luz!… ¡Tú que das de ti todo cuanto yo necesito para poder experimentar la densidad!… 

—Tomo asiento alrededor de esta hoguera… Y sí, ciertamente, soy tu fiel compañera… quien en todos los tiempos ha luchado por ti en todas las batallas en las que tú… como guerrero… creías sesgar otras vidas trasladándolas desde la densidad al cielo… 

Pero también… ¡ah la eterna Ley de Compensación!… también soy tu cuerpo de mujer… y he sufrido los dolores del parto y he sido el portal por el que ¡tantos hombres y mujeres!… se han trasladado desde el cielo a la densidad…
Soy la inseparable compañera que come, respira, se acicala para ti… enferma y muere por ti… y hasta, en tus sueños, sigo presente creando las mil fantasías con las que aligeras tus tensiones… 

Eres a quien presto mis lágrimas para tu llanto… soy el esfuerzo de tu trabajo y tu imaginación cuando necesitas soñar…
La tarjeta de visita que siempre presentas en tus relaciones sociales… 

Soy… como en una tragedia griega… la máscara con la que te disfrazas en el escenario de la Vida… 

¡Ay de mí… si no existieras tú!… En mi eres como una “máscara” de mil y un disfraces… de mil “egos caprichosos”… eres el infinito “fondo de armario” del que siempre me cubro según los tiempos que el Deseado indica que debo experimentar… 

¡Cuántas veces has creído aparentar que eras yo mismo!… pero… ¡que útil me has sido!… Que es a través de ti como sufro y amo en la densidad… que eres el papel en el que, mis días, se escriben en el libro de la sabiduría… 

Y si amigos míos… así como el Alma es el eslabón que nos une al “YO SOY” en ti, en mi… para ella, la máscara… el eslabón que la une a la Vida eres tú… soy yo… 

—¿No soy yo, acaso, quien en la densidad del pensamiento y la materia… doy cuerpo y forma a tu Idea Creadora?
¿No soy yo quien en la densidad de mi deseo y de mis emociones doy ternura a lo más elevado de tu sentimiento? 

¿No es si no a través de mí, tu máscara, como expresas tu poder de Alma inmortal a través de mi fuerza y brío en la densidad de la materia?
¿No es a mí a quien gracias al sentido de la conservación del que la Madre Naturaleza me dotó, permites sortear los peligros y prolongar tu experiencia en la densidad?… 

¿No es a mí a quien en el dolor… quizá en la hoguera de la intolerancia… sacrificaste contigo para… así… poder reafirmar tus ideales , y poco a poco… aprender, avanzar… caminar hacia esa quimera tuya… hacia la Luz? 

Debo pues liberarte de tu ignorancia que… realmente… es la mía… Que es a través de ti como he bebido el cáliz de las “aguas del olvido” y tú… siempre… has sido la primera en sufrir las consecuencias de ello… 

¡Ay querida personalidad!… Tantas veces admirada y tantas veces despreciada… ¡Que te has sacrificado por mí, que me has ayudado a pelear y… por mí causa… has muerto y matado en mil batallas… 

Tú a quien tantos gurús me han sugerido que ahogue tu voz… pero así como la noche estrellada nos cobija a todos… igualmente lo hace el manto del Amor… ¿Cómo sacrificarte de forma despiadada sin quebrarme como tu padre, tu madre… que soy? 

Antes bien te digo…¡redímete en mí!… ¡transmútate en mí!… ¡confía en mí!… 

Pero ese caminar implica… querida compañera… una terrible batalla para ti y un abandonarte en Mi… Tú manifiestas mi eterna lucha entre la bipolaridad de mi vida. Entre el bien y el mal… lo positivo y lo negativo… la luz y la oscuridad… A través de ti expreso tal 

conflicto… Pero… ¿cómo explicarte que mi tarea, como alma, es precisamente… armonizar ese conflicto… establecer el equilibrio de la Energía y trascender la densidad de tu naturaleza en mi… Ciertamente… tú eres energía… y estás destinada en tramos más elevados del Sendero… a expresar mi Luz cuando yo así lo decida libremente… cuando la ley del retorno ya no me ate… de nuevo… a la materia… 

Y como ves… ¡siempre juntos! Yo la Idea y tú mi expresión… Yo la Compasión y tú la ternura… Yo el Propósito y tú la fuerza para sustentarlo en la materia… 

—¡Ay!… Yo soy tu máscara… tu compañera… a quien siempre acudes … y a la que de la misma manera guardas en el armario cuando regresas a la Luz…
Yo soy a quien tú siempre reclamas nueva y remozada cuando transformado en un niño… te precipitas… de nuevo… en mi densidad… 

Es por eso… por tus muchas vivencias que yo sufro… por lo que muchas veces me pregunto… ¿por qué me pasa esto a mí?… ¿Qué he hecho yo para merecer esta crueldad del destino?…
Y nunca logro entender el “por qué”… y menos todavía… el “para qué”… de tus viajes de mí a la Luz… y de la Luz de nuevo a mí… 

Querida amiga… te confieso que en mis momentos de “noche oscura”… el “por qué” también es confuso… pero… ¡Ah! siempre… sale el Sol… siempre se abre paso en mi Corazón la respuesta silenciosa del “para qué”… ¡Quizá sea ese “tú por qué” y mi “para qué”… la tinta con la que escribo en mi diario del caminante… 

Que en el “por qué” se halla la huella oscura del pasado y en el “para qué” se abre la puerta con la respuesta luminosa del Alma… 

Y… en esta noche de confidencias escucha mi sugerencia… ¡Confía en mí!… ¡Hagamos un pacto!… un pacto por el que tú te llenes de mi y… a cambio… comprendas que yo…
¡Desee vaciarme de ti!… 

Yo… el Genio de la Luz… os sugiero juguetear con las brasas…y que con un palito encendido tracéis senderos de luz en la oscuridad… como si fuera la varita mágica de un mago… 

¡Sed como un faro en la oscuridad de la noche! Y sabed que el “por qué” y el “para qué” no son sino las preguntas y las respuestas que escribís, constantemente, en el Libro de la Vida… Los fotogramas que se despliegan siguiendo el guion del Creador… 

Amado Genio de Luz que escuchas en la paz de esta noche… Que Tú como Agua de la Vida… la Humanidad como tu Fuente… y la máscara como la Tierra… sembremos la Luz en los surcos de la Vida… 

En este “alto en el camino”… en esta noche de amistad… es preciso ser como niños y… ¡Ahhhh!… respirar… acunarnos en la placidez del olor fresco de los pinos… de los penetrantes tomillos y romeros mientras que la mirada sigue… curiosa… los trazos luminosos de las chispas cuando se elevan hacia lo alto… 

Que en esta noche de descanso nuestra visión de la Vida sea tan pura como lo es una gardenia en floración… y unir nuestras manos… 

abrirlas… sentir como el Alma de la Humanidad se muestra en ellas…
Y mostrarnos tal cual somos… ¡Luz en medio de las sombras que, a veces, nos acechan!… 

Que la sutilidad se precipite en nosotros desde más allá del pensamiento… que sean como ráfagas cálidas de intuición… como sugiriendo lo que… “siendo no soy… y que Soy, ciertamente, no siendo”… 

¡Si!… en esta noche de estrellas y amistad… ¡démonos un respiro… ¡abandonémonos en nosotros mismos!… ¡nos lo merecemos!… ya son muchos los kilómetros recorridos… y que ese respiro sea pleno… entregado… un contacto directo con la Luz… Que sea sutil, especial… un momento de descanso que pareciendo fugaz … sea un fugaz eterno… 

Abrir los sentidos a las insinuaciones delicadas… al profundo sentimiento inesperado… al rumor de la naturaleza. Y que se precipite la Luz desde lo más alto hacia nuestro Corazón… allí donde se abre el libro de la sabiduría… ¡y cogerlo! … ¡leerlo!… y meditar en uno mismo… meditar acerca de la Razón Pura del “para qué” de tantas cosas en la vida… de esas cosas de las que la personalidad… ¡pobre amiga!… se queja por presentarse permanentemente ante ella la incertidumbre del “por qué”… 

¡Ah!… que misterio tras beber “el agua del olvido”… 

Pero… ¡Ea!… Bebamos ahora un buen trago de agua fresca y descansemos… que, tras el alba, amanece un nuevo día… una nueva oportunidad para mostrar felicidad y agradecimiento a la Vida… 

Querida máscara… ¡Confía en mí!… ya que tú eres yo… y yo me manifiesto a través de ti… y no temas… que aun cuando en un futuro tiempo yo me vacíe de ti… siempre guardaré… usaré y me vestiré de la chispa más luminosa de tu vida… de nuestra Vida… 

Y, ahora sí, amigos todos… en esta noche estrellada… ¡Sed felices!

Con dedicación…

Juan

JUAN A. SÁNCHEZ DE LEÓN

Basado en el libro: «LA SENDA DEL FUEGO»

Más episodios AQUÍ

Sigue la serie en su lista de reproducción

Una única vez
Mensual
Anual

¿Deseas colaborar con Mi Voz Es Tu Voz?

¿Deseas colaborar mensualmente con Mi Voz Es Tu Voz?

¿Deseas colaborar anualmente con Mi Voz Es Tu Voz?

Elige una cantidad…

€11,00
€22,00
€55,00
€11,00
€22,00
€55,00
€66,00
€155,00
€333,00

O introduce en la casilla de abajo el importe que quieras donar:


¡Mil gracias por tu generosa aportación!

¡Mil gracias por tu generosa aportación!

¡Mil gracias por tu generosa aportación!

DonarDonar mensualmenteDonar anualmente

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.