LA SENDA DE LAS ESTRELLAS – Ep. 1: «El oasis del Corazón»

Divulga Amor y Luz

«Una nueva serie escrita por Juan A. Sánchez de León y narrada por Mi Voz Es Tu Voz. ¡Disfruta de La Senda de las Estrellas.»

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Amiga… amigo mío…

¿Por qué no recogerte y sentirte cobijado a la fresca sombra de ti mismo?…  ¡No lo dudes… hazlo!… y siéntate… percibe como se abraza tu espalda a una palmera acogedora… y déjate llevar en ti mismo… quizá mordisqueando una brizna de hierba mientras tu mirada se complace entre el verdor del oasis y el horizonte cálido y  lejano de las inacabables dunas…

Y un respiro agradable… sentir como el monólogo de silencio con tu Corazón es todo cuanto… en estos momentos… necesitas intercambiar con la Vida…

Y cierra tus ojos… ¡Que te envuelva la “quintaesencia” de ti mismo!…

¡Ah, qué gozo abandonarte en tu propia paz!… 

¡Que aventura transportarte con las alas  de la sutileza hacia la profundidad luminosa que se adentra en ti!…  y volar… y sentirte guiado por el blanco “Hilo de Luz” que se extiende desde el infinito hacia ti mismo…

¿Y volar?… ¡Si, volar!… siéntelo… ¿no se encierra en tu sagrada condición humana la vocación de ser un ángel?… ¡Siente que eres ese ángel en la tarea de romper los moldes que creen aprisionar tu libertad!…

Y percibe la “quintaesencia” que te envuelve… Percíbela y siéntela… ¡Es tuya!… ¡Que gloria te aguarda… nos aguarda a todos…  cuando se disipe el engaño del tiempo!…

Y ya que estas en tu oasis… ¡bebe de él!… bebe  de tu propia agua y calma tu sed mientras contemplas el cálido desierto que… en ocasiones… abrasa tu vida… y agradece lo mucho que el silencio y las arenas de la soledad te han enseñado…

Dime…  ¿acaso no eres como un  trotamundos solitario  que en ocasiones… ¡ah, son ya tantas!…  se siente como  perdido en las arenas del desierto?…

Que   el clamor de tus esperanzas algunas veces lo devuelve el eco del silencio… y otras son como un viento abrasador que resopla en tus oídos y siempre con respuestas que… ocultándose entre las dunas… parecen jugar al escondite con tu verdad…

¡Si la tuya!… ¿dónde está?… ¡con qué afán la buscas y con qué extraño juego… ella… las más de las veces se esconde de ti!… aunque picarona y las menos… te muestra una esquinita de su misterio!…

Porque… y toma nota de ello… ¡Que es mucha tu grandeza para que se muestre en la gloria de tu propio esplendor en este mundo de la densidad!…

¡Ah, querido compañero de sendero!… ¿Y qué  gozo cuando el ángel que albergas en ti… recobra su naturaleza en un instante delicioso… y saboreas los  dátiles que maduran y destilan su dulzura arropados por las ramas de la palmera que crece en  tu Corazón!…

¡Que magnifico es ese momento!…

Pero también… y hazlo tuyo porque es tuyo… ¡Que magnifico acontecimiento es tu día a día en el Universo!… ¿Será que tu caminar… tu experiencia en la Vida es así de inquietante?… ¿Será que esa Vida… ¡llámale como tú desees!…  siempre te está preparando para la Gran Aventura  que… como inmortal que eres… te aguarda desde siempre y para siempre?…

Siendo así… ¡Que nada te ensombrezca!… ¡No te dejes abatir por las huidizas e infieles dunas de arena que desorientan tu mirada!…

¡No permitas que te engañe el diablillo oculto en ti  haciéndote creer que se piensa de ti esto o lo otro!…

¡Qué sí… que tus fuerzas a veces flaquean!… pero mira… ¡Deja que se desvanezca ese pensamiento!… ¡que se desvanezca el pasado!… y siente… siente un profundo agradecimiento al aprendiz… ¡pero también al maestro en  ti!… que desde pequeñito… ¿lo recuerdas?… te ha orientado tantas veces… que te ha hecho beber el vaso de los fracasos… y también… ¿por qué no?… hasta en ocasiones has saboreado la dulzura de tus  éxitos…

Y esos éxitos… no… no los busques en el baúl de tus recuerdos disfrazados de dinero y bienestar… Antes bien… búscalos en una  fugaz corazonada… en tu mirada amorosa… en esa palabra de consuelo que un día… ¿lo recuerdas?… supiste dar…

Búscalo en ese extraño día en el que te sentiste “tú mismo”… ¡como si todo se hubiera confabulado para ofrecerte… en un instante de plenitud… todo lo que desde siempre y por tu cuna te mereces…  y a través de ti merece el mundo…

Pero venga… ¡acéptalo!… ¡y observa cuánto te ha enseñado el sendero que te ha traído hasta aquí!… Y si desde tu partida… y quizá no recuerdes de donde… te cruzaste en tu camino con algún que otro caminante que sentía como tú… que quizá odiaba lo que amabas tú… acaso… ¿no mostraste¿ ¿no diste siempre lo mejor que podías ofrecer en ese momento?

Pero… ¡ay, amigo mío!… ¿Y si ese caminante te pidió agua y se la negaste?… ¿No te supo amarga cuando llevaste la cantimplora de nuevo a tus labios?… Pero… ¡eso sí!…  otras veces… ¡que profunda sensación de calidez!… ¿No  te sentiste como acariciado por el viento de la amistad al compartir tu agua con él?…

Y como casi bromeando con la arena… trazando garabatos sobre ella… quizá sientas… ¡sí!… ¡sientas!…  qué los pensamientos que brotan de tu mente no comprenden… no pueden entender porque te empeñas en recorrer un árido desierto en el que tan poco entretenimiento encuentran…

No entienden que…  tras tus pasos… todo queda atrás.  Que el pasado es tiempo y el tiempo pasado está muerto y que solo da vida a los fantasmas con los que ella… tu mente… se complace en juguetear… 

Hazle pues subir a una elevada cumbre desde donde divisar nada y todo… muéstrale esto a tu mente para que se aquiete y te permita ver cómo… en el libro de tu Vida… tras el rigor del desierto… siempre surge el vergel donde refrescarte… y muéstrale que tu ley es caminar desde la ambición del todo deseado… a la nada… ¡sí…  “esa Nada” que… curiosamente… encierra “Todo”!…

 Y comprueba como quedan atrás las aguas que te saciaron en el pasado… que se vacían en la “nada” del desierto por el que caminas. Y que no poseyendo “nada” eres amo de “todo”… ¿de todo?… ¡sí!… ¡que son tuyas las aguas frescas que te ofrece el oasis de tu Corazón!…

Bébelas… refréscate y dite a ti mismo… ¡Mi Luz recobra su energía!… ¡las dunas de estéril arena las  transformo en tierra abonada y fértil!… ¡Sigo sembrándola en los surcos de la  Vida!…

Pero… ¡vaya, se ha hecho de noche!… ¡Que espectáculo estrellado!

Y dime… ¿No sientes… no has sentido en alguna ocasión que tu Hogar queda más allá de todo este decorado?

¿Y como viajar a él?… ¿Cómo caminar por la “Senda de las Estrellas”?… ¿Con qué vehículo?… ¿Qué combustible utilizar?… ¿Cómo  adentrarse en los espacios de Aries?… ¿No queda allá Leo?… ¿Cómo sentir la maternal Virgo?… ¿Cómo envolverte en el misterio de Capricornio?…

Ahora… amigo, amiga mía… ya que estas en tu oasis… siente como las doce ramas de la palmera que crece incontenible en tu Corazón te cobijan del calor del día o del relente de la noche… siéntete en la magia de tu “quintaesencia”… siente todo lo sutil en ti y que nace de ti… y advierte que… verdaderamente… ¡¡te devuelve a ti!!…

Y compartiendo contigo el agua para nuestro caminar…

Juan

JUAN ANTONIO SÁNCHEZ DE LEÓN

www.lasendadefuego.com/

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