LA SENDA DE LAS ESTRELLAS – Ep. 13: «Carta al concluir el sendero»

«Concluyo esta carta dándote un abrazo y en la seguridad de que nos veremos en el próximo recodo del sendero.»
Divulga Amor y Luz

«Quiero dar las gracias a las Estrellas por el regalo de tu compañía en cada uno de los recodos del sendero.»

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PISCIS

Amiga, amigo mío… ¿recuerdas cuando iniciamos nuestra conversación sentados al pie de una palmera?… ¡Ah, que magnifica noche contemplada desde  el “Oasis del Corazón”!…

¿Y nuestro pacto de amistad mientras trazábamos garabatos sobre la arena?… un pacto que es un reflejo del Amor que nos  profesamos allá en el Hogar…

¡Sí!… allí donde nada ajeno nos separa…  Que morriña sentimos de él a veces… ¿verdad?…

¡Pero sea!… que aun a pesar de haber bebido de “las aguas del olvido”… algunas veces nada puede evitar un toque invisible… un aroma… un calorcito en el Corazón que  hace sentirnos allí…

Yo Juan… quiero dar las gracias a las Estrellas por el regalo de tu compañía en cada uno de los recodos del sendero… y también quiero recordar el momento de nuestra partida…

“¡Vaya, se ha hecho de noche!… ¡Y que engalanado de estrellas!… dime… ¿sientes acaso que tu Hogar… ¡ah, ese añorado Hogar!… queda más allá de este decorado?

¿Siente como las doce ramas de la palmera que se abre en tu Corazón te cobijan del calor del día o del relente de la noche?… ¿te muestran la magia de tu “quintaesencia”… de la sutilidad que nace de ti… y que… verdaderamente… te envuelve en ti?…

¡Que agradable ha sido compartir tu compañía viajando por la ruta de las estrellas!… Una ruta transformada en  doce “espacios cuánticos” en los que nos ha representado  una chica sentada sobre la arena… Sacudiendo su cabello al viento y contemplando doce amaneceres increíbles… de un rojo a punto de desvelar los misterios del Nilo…

Doce amaneceres como meditaciones envueltas en el aroma de los  pétalos del Corazón y envueltas por  la magia del no-tiempo…

Doce meditaciones en las que reencontrarnos y compartirnos…

Y cómo no… ¡nuestro “sofá de las confidencias”!…

¡Que momentos cuando nos hemos sentado en él!… ¡Que comentar y contemplar las imágenes que… ante nosotros… el Gran Genio  proyectaba en la sala del “Cine Corazón”!…

Dime… y cuando tu mente se aquieta… ¿no te gustaría asistir a ella por las noches?… y hablar con lo más luminoso de ti mismo… y recordar… aprender… sentir… ¡ahhh, sentir la Vida!…

Un sofá desde el que cómodamente instalados… hemos podido contemplar esa pequeña magia que… de vez en cuando… el “no-tiempo del Corazón” suele proyectar en la sala especial donde la imaginación creadora proyecta las mejores escenas… las  “operas primas” del Alma cuando abríamos las esclusas del agua torrencial…

Éramos un orfebre delicado…

Un valeroso guerrero ante los muros del “olvido”… 

O escalábamos la terrible montaña de nosotros mismos…

¿Recuerdas cuando en una noche de playa danzábamos al ritmo del rumor de las olas?…  

¿Cuándo  descubrimos maravillados  que la sutil y casi niña… como una Isis luminosa…  ante el altar del Sol revelaba la preñez de una incipiente  pero muy cierta promesa del Amor encarnado en ella?…

¡Ah, vivencias  destiladas por el Corazón! y conservadas  en “la cajita de las buenas cosas… ¿la recuerdas?…

Una cajita que nunca se perderá porque son los ángeles… benditos custodios ellos…  quienes se encargan de conservarla en Él…

¡Que vivencias,  amigos míos!… Os confieso que han dejado una huella imborrable en un servidor que asumía el trabajo de escriba…

Una imaginación creadora que nos ha permitido contemplar, meditar y sentir como el don divino de las estrellas colorea las cualidades del  Alma…

Sentirnos un Aquiles valeroso o un Hércules ocupado en sus trabajos… Porque… y te lanzo una pregunta… ¿No son ellos una proyección de la realidad de ti mismo?… ¡Ah, que poderoso sortilegio es beber las “aguas del olvido”!… ¡y que antídoto el volver nuestra mirada a la Luz que somos!…

¿Acaso no es la “resolución” creadora de Aries la que inspira el proyecto de tu Corazón?…

¿Lo ilumina el tesón y la humildad de Tauro?…

¿No es Géminis  el vínculo que une pensamiento y deseo en él?…

Y Cáncer… siempre sugiriendo levantar una casa estable donde cobijarlo…

¿No se afirma en Leo y comienza a mirar hacia “lo alto”?…

¡Ah, que misterio en Virgo!…  un cuenco de “revelación” para esa nueva mirada…

Y quizá dudas pero… ¡ah, la siempre atenta  Libra… la protectora madre!…

¡Que “valor” muestras ante Escorpio y cómo resurges de tus propias cenizas!…

Y Sagitario te devuelve las alas vuelas “aspirando” a metas más elevadas…

¿No te “redimes” de ti mismo ascendiendo penosamente la montaña de Capricornio?…

Y ¡que torrentera de agua!… ¡que  despojarte de todo lastre!… ¡Que “renovación”  bendice  Acuario!…

¿No te sugiere Piscis al “Hijo de Dios” que eres en tu Alma?… más por Amor “renuncias” y te envuelves de nuevo en la condición de “hijo de la Humanidad”?…

Y si para ello… para recorrer un nuevo ciclo… debes beber las “aguas del olvido” de tu condición… siempre… y bien lo sabes… en un rincón de tu Corazón resuena una voz que te susurra… “vive, vive el día  de mi experiencia… Yo velo por ti porque tú eres Yo”…

¡Que sí… asúmelo… tú eres la encarnación de tu propia Alma!… ¡Esa es la grandeza que Piscis muestra de ti!…

Pero… ¡ea!… si tu trabajo retoma su vigor ante las estrellas  de Piscis… ante el aprendizaje de “saber renunciar”… siente como tu… Alma encarnada… siendo como eres un “Hijo de Dios”… al renunciar  a ese privilegio te muestras en la densidad del tiempo como “hijo de hombre”…

Pero no… tu sacrificio no es estéril porque eres un eslabón de la Vida… Porque eres el eslabón que une la Luz de la Tierra a la Luz del Cielo… Obsérvate como tal y esa observación te sugiero… amiga, amigo mío… que la guardes en tu “cajita de las buenas cosas”…

Porque aunque a veces dudemos de nosotros mismos… ¡Que honor expresar la condición Humana de Dios!…

¡Qué gran trabajo!…

¡Que tus manos sean como un cuenco y así  transportar tu Corazón en ellas!…

¿No eres el pequeño Cristo… el Hijo de Dios que desde el interior de ese cuenco te contemplas a ti  mismo?…

Y cuando alces tu mirada buscando el Sol… que sea el Padre a Quien veas… y aún más Allá… veas el Origen de todo Fuego Sagrado…. el Fuego que arde en la zarza inagotable de la Vida Eterna…

Allí donde tú, ciertamente, Eres…

Y que gloria la tuya ya que  toda esa inmensidad… ¡también se alberga en tu Corazón!…

Si… se alberga en tu Corazón… y ahora abre la cámara de tus secretos en Él…

Que la abra la llave de la pureza… Que la abra la Luz Blanca que irradias de ti… que esa Luz es la clave que te abre la puerta de todo no-tiempo en ti…

Entra… porque la abre tu Corazón… tú que eres la Hija… el Hijo de Dios nacido en la eternidad… ¡Si!… ¡tú!…

Entra donde nada puede condicionar tu sentimiento…

Donde nada desdice el lenguaje de tu Historia…

Donde los Devas de la Belleza te muestran el perfecto orden que albergas en ti…

¡Pero vaya!… ¿has sentido ese canto?… ¿Lo ha emitido un hijito de Dios?… ¿Lo sientes en ti?… ¡Pues ese canto eres tú!…

¿No es otra hija de Dios… esa flor que se muestra en tus manos?… ¡Que belleza!… ¡Que color!… ¡Que sutilidad!… ¡Que aroma!… ¡Ahhh, esa flor eres tú!…

¿No ves como toda sonrisa es un lazo de alegría?… Pues esa sonrisa eres tú…

¡Ahhh, y que silencio en el que se interpretan todas la melodías!… ¡Pues todas te resumen a ti!…

Hueles la Belleza… Sientes lo sentido… Vives la Vida… porque  tu Humanidad es Humanidad de Ángel…

Porque  tu Angelicalidad es tu propia Humanidad…

Y míralo a Él… ¡Si, al Cristo que hay en ti!…

¿Reconoces su rostro?… ¿No es el tuyo?…

¡Si, claro!… Yo así lo veo… ¿No eres Él en Él?…

Y dime… aquí en la Cámara de los Secretos…  ¿Quién… con autoridad igual a la de tú Corazón… te puede desdecir?…

¿Acaso ese amigo que sin conocerlo… siente…vive… y habla el mismo idioma que tú?…

Y mírala… frente a ti ahí está la cajita de tus “buenas cosas”…

Coge un anillo… póntelo… es tuyo…

Y lúcelo en tu silencio…  

¡Y bendito retorno a la Casa del Padre!… ¡Que gozo cuando te sientes que eres la presencia de Luz y Calor del Alma en el sendero!…

¿Acaso… no son las doce Luces del Corazón como doce peldaños divinos por los que asciendes a Ella?… ¿No es gozoso subir por ellos  hacia el Sol luminoso que irradia en él?… ¿un Sol que eres tú mismo?…

¡Sea pues!…  ¿serán las constelaciones  de soles como hadas  madrinas  en las que  apoyarnos para retornar al bendito Hogar?…

Amigo, amiga mía… tan solo en apariencia concluye nuestro vuelo por “La Senda de las Estrellas”…

Concluye… pero sigamos escuchándonos en el “sofá de las confidencias”…  y cómo la ignorancia es atrevida… me permito compartir el impulso que uno siente cuando de madrugada parece que o te levantas a escribir o pierdes un vuelo que no vuelve a pasar por tu cielo…

Siempre una tarea que no sabes por qué… pero que debes realizar…

Ahora habrá que tomar tierra y repostar hasta que… de nuevo…  resuene la campana de la Vida alimentando el atrevido Fuego del Corazón… que ese… amiga, amigo mío… bien sabes que nunca descansa…

Pero habrá que pensar… hacer un informe del viaje…

¿Cómo no agradecer el buen estado de nuestra nave a la tripulación de “mivozestuvoz”?… 

Siempre tan atentos al cálculo de la aceleración… a los atrevidos “saltos cuanticos” que traza todo pensamiento nacido del sentimiento… a afinar las curvas de un matiz… las señales de  admiración… o… a veces… modulando un  “sottovoce” casi rayano en el silencio…

Y de ti… ¿Qué puedo decir de tu sabio escuchar?… ¿Cómo agradecer tus comentarios que tantas veces han alimentado los motores del vuelo?… ¿Cómo afirmar con  énfasis que tú… siempre tú… has sido el auténtico capitán de una nave en la que el motor es un Corazón de Fuego Ilimitado?…

Por todo ello… ¡¡te doy las gracias!!…

Y de este escriba…  quiero decir que para mí ha constituido toda una meditación inesperada mientras invocaba a las musas para que me ayudaran a alimentar el fluido de nuestra nave y descubrir la mejor ruta entre las infinitas estrellas…

 Ciertamente… amigos míos… toda una meditación…

Concluyo esta carta con un abrazo y en la seguridad de que nos vemos en el próximo recodo del sendero…

Juan

JUAN A. SÁNCHEZ DE LEÓN

www.lasendadefuego.com/

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