AMOR, AMAR Y QUERER – Alejandro Roselló

Divulga Amor y Luz

Trece puntos de vista sobre las diferencias entre el Amor, el Amar y el querer escritos por el profesor de filosofía Alejandro Roselló.

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1- El amor no se puede explicar

Amor es una palabra, un concepto más que otra cosa

Hoy en día existen muchos tópicos y prejuicios, mucho cuento e ilusión en torno al amor y lo que una relación de pareja es o debería ser, pero el amor esta mas allá del entendimiento racional. Si la verdad no necesita de defensa, el amor no necesita de explicación, de hecho, el amor no tiene razón alguna de ser. Vendrá a ti por su cuenta y no cuando tú quieras.

Tanto la verdad como el amor solo pueden ser experimentados. Amor y verdad, el amor verdadero no se puede definir  directamente ni explicar sin tergiversar.  Como con la gracia del chiste, la magia del amor se pierde si se explica. Hay que estar loco, ser poeta o un idiota para hablar de amor. El amor no se dice, se hace. El que ama de verdad no explica nada sobre el amor, lo muestra en acción. Pero, puestos a hablar, podemos mostrar indirectamente lo que el amor es diciendo precisamente lo que no es.

2- Amor, amar y querer no tienen mucho que ver

Quizás seria mejor hablar del amar, verbo que se conjuga, que se hace, que del amor, sustantivo o etiqueta que se pone según se tenga un sentimiento o no. Como veremos, no es lo mismo querer que amar. No es lo mismo el amor con minúsculas de verdad que la verdad del amor con mayúsculas. Lo opuesto al amor es el miedo, no el odio, pero aquello que todo lo abarca, el amor con mayúsculas, no puede tener opuestos.

El amor verdadero expulsa el miedo y te recuerda tu estado natural de gracia y felicidad, el estado del ser más elevado, esa energía de alta frecuencia es lo que es el amor. Cuando amas a alguien de verdad amas la vida misma, al mundo en su totalidad. La persona a la que amas no es sino una expresión privilegiada de ese amor más grande que no es tuyo ni te pertenece. Tú eres el anfitrión, y por unos momentos el amor es tu invitado de lujo.

Cuando amas de verdad a alguien es porque amas la vida misma, en esos momentos no solo te sientes recreador sino también uno con la creación. Algunos llaman a esto amor, otros, Dios. El amor es una energía pura de alta vibración que se expresa de vez en cuando en ciertas relaciones en diferente grado. ¿Podemos aprender a ser en conciencia vehículos dignos de esa energía sin deformarla y contaminarla? De hecho, empieza reconociendo esto: en tu interior está ese anhelo profundo de ser amor con mayúsculas , de ser uno con todo, de disolver el tú y el yo en ello, la fuente de la que estamos hechos,  aunque el ego nos haga creer que estamos separados.

El amor no es una emoción , enamoramiento, no es una pasión o un deseo del cuerpo, querer, ni es tan solo un sentimiento hermoso y bello, amor, sino es ese estado del ser que surge de una conciencia plena y despierta, y en eso consiste en el fondo meditar, celebrar el simple hecho de ser, saber estar en el presente y disfrutar también de ti mismo a solas, en silencio.

Meditar es amarte a ti mismo de verdad . La vida cobra entonces toda su belleza e intensidad. Algunos llaman a eso amor en acción, la vida misma se convierte en un acto espontáneo, natural y desinteresado de servicio a los demás. Creación y creador son uno.

3- Amarse a uno mismo primero para amar después a los demás

Nadie nos enseña a amar. Somos autodidactas en esto, para bien y para mal. Con el tiempo nos damos cuenta que amar a los demás es el camino que lleva a la felicidad, pero nos cuesta más aprender que hay que amarse a uno mismo primero para poder amar a los demás , de hecho surge mas ego al intentar amar a los demás que al amarte a ti mismo. La verdad es que queremos mucho pero amamos poco.

Jesús dijo ama al otro como a ti mismo el condicional es obvio. ¿Porque ha pasado tan desapercibido?¿Quizá por nuestra educación judeo cristiana? Entonces, ¿como te amas tú a ti mismo? Si no te amas tú, ¿quien te amara? Y si no te amas a ti mismo, ¿como pretendes amar a los demás?

Amarse a uno mismo, lo que uno realmente es, y no lo que aparenta con su ego, no es narcisismo, es la base de tu felicidad. Yo tengo que ser feliz a solas conmigo mismo y luego, de forma natural, ser feliz con los demás, pero con todos los demás.

Se ha dicho ama a tus enemigos, pero, ¿tiene sentido eso para ti ahora? Si consigues amar al que te ha hecho daño ¿te puedes imaginar como amarás al que te hace bien? Sin ego, no hay ilusión de separación. No seas la rana que se cree aislada en la charca, en el fondo, que otro, que enemigo tu eres otro yo, yo soy otro tu, cualquier otro es mi prójimo, mi hermano, todos somos parte de la gran familia humana , recuerda pues ser uno para todos y todos para uno. Ser es inter-ser. Estamos conectados.

4-Ámate a ti mismo y observa qué pasa

Buda resumió toda su filosofía con estas palabras:  amate a ti mismo y observa, hoy, mañana y siempre. Pruébalo. Amate a ti mismo y observa que pasa. Entre otras cosas, veras como los demás se acercaran a tu amor, querrán estar cerca de ti, juntos, pegados a ti, fusionados a ese amor, a ese espacio infinito y abierto dentro de ti mismo.

Amar es experimentar ese hermoso espacio dentro de ti mismo , más allá de la mente y de todo pensamiento. Por eso, amar supone trascender el ego. Cuando uno se ama a si mismo sin ego y conecta con su ser, con su Yo Soy, el amor te rodea como una luz que rodea la llama. Tu eres amor, y cuando alguien con una cierta sensibilidad se acerca a ti, queda embelesado de ese amor, aumentará la vibración de su ser, la frecuencia de su energía, eso es Presencia.

Si te amas a ti mismo, si vives en el amor de forma natural, con el tiempo tendrás que compartirlo y cada vez más, las ondas llegaran cada vez mas lejos. Primero tu amor en acción llegara a tus seres mas queridos, luego a los animales, a los árboles, a las rocas, incluso a los seres inanimados, al final, a la existencia misma. Tu enemigo es, ahora si, tu hermano. Y es que un solo guijarro puede llenar de ondas todo el lago. Por decirlo así, tu amor es como tu sombra, donde quiera que vayas, allí esta. Estas siempre amando la vida, porque eres amor.

¿Tiene ahora mas sentido para ti eso de ama la vida y vive el amor? Aquellos que han encontrado la fuente de amor dentro de si no tienen necesidad de ser amados, amarán por la simple y sola razón de que tienen demasiado amor, tienen abundancia dentro de si, así como la nube quiere llover y así como una flor quiere esparcir su fragancia, sin ningún deseo de obtener nada, de forma natural, incondicional e indiscriminada, así la recompensa del amor esta en el amar mismo, y no en obtener amor o ser amado. Siempre es mejor amar que ser amado. Lo segundo es tangencial.

El amor no correspondido es otro mito. Es el ego el que se siente rechazado. El amor es enraizarse en el ser, de ahí el profundo anhelo de ser uno con el todo  no solo con el otro. Cuando amas de verdad, simplemente eres todo amor.

5- Las ilusiones del amor

No es lo mismo amar que querer

El castellano es una de las pocas lenguas que distingue el querer del amar, ¿porque será? ¿Que quieres decir realmente cuando dices te quiero? A veces no es una afirmación, sino una pregunta. Esperas algo del otro, hay una expectativa de por medio. Un sentido oculto muy común cuando decimos te quiero es me siento bien contigo, me quiero mas a mi mismo cuando estoy contigo, mi programa mental cuadra bien con el tuyo. Esto es ego. Son las cosas del querer.

Decir te quiero es muy habitual, y ya casi una frase hecha que se usa de forma automática, pero ¿cuantas veces has dicho te amo con atención plena y de foma consciente? ¿Porque? Cuando dices te amo de corazón no esperas respuesta ni nada a cambio, al revés, cuando alguien recibe tu amor sincero eres tu el que se siente feliz y dichoso por ello. Amor es pasión por la dicha del otro. El amor encuentra su pureza cuando la felicidad del otro es la tuya. No hay felicidad mayor que hacer feliz a tu amor.

6- Amar y estar enamorado no son iguales, sino contrarios

Hoy en día todo el mundo quiere enamorarse, pero ¿que es estar enamorado? Muchas canciones, películas, libros, mitos y cuentos populares nos hablan sobre la necesidad de enamorarse, de la pasión y del deseo, pero muy pocas tratan del amor. ¿Que pasa al final de la peli o del cuento? Fueron felices y comieron perdices, ya, pero ¿como? Dicen que el amor es ciego, pero lo que es ciego es el enamoramiento. No hay nada que vea tan claro como el amor.

Cuando me enamoro de ti dejo de verte como eres, dejo de ver lo que realmente eres, mis deseos, expectativas y emociones distorsionan mi visión de ti, el ruido mental no me deja escuchar la sinfonía de fondo, ni la nota fundamental de tu ser, y lo que acabo haciendo es proyectar mis necesidades hacia ti, pero el amor no es necesidad ni atracción visceral, ni pasión ciega.

Decir “te quiero mas que a nadie en el mundo” quiere decir “me atraes mas que nadie, te necesito mas que a nadie”.  Si yo te necesito para vivir, si no puedo vivir feliz sin ti, existe una dependencia, un apego. Eso no es amor. Si tu me atraes, el amor no sale de mi. ¿Que pasa cuando, tras la novedad, pasa esa atracción? Con el tiempo dejaré de ser atractivo, y entonces ¿que? Me quedaré contigo, me apegaré a ti por un ideal o un interés, por comodidad o costumbre, por lealtad o por culpa, pero eso será un falso amor , un amor muerto, un amor egoistizado, un querer por obligación. Pero eso no es amor. Amor y deber no tienen nada que ver. Después de la gratificación del deseo y la pasión llega el cansancio o el aburrimiento, o, si persiste, la ansiedad, los celos, la posesividad. El miedo a la pérdida lleva al ego a aferrarse a un clavo ardiendo y a confundir amor con apego. Espero que nadie mas tenga esto. Espero no perder esto o lo otro, etc.  Decir no puedo parar de pensar en ti no es amor, es ego, pensamiento.  Decir no puedo vivir sin ti, ¿es amor acaso? No, eso no es amor, es hambre existencial y poco mas, la necesidad de llenar mi vacío interior contigo, una forma de ocultar mi angustia y de esquivarme a mi mismo. ¿Eso es amor? Y ¿durante cuanto tiempo?

7- Amor romántico o enamoramiento

Química en el cerebro, fases y duración

Conocemos los síntomas. Algunos los hemos vivido. Otros nos los venden en las películas: nerviosismo, corazones acelerados, mejillas ruborizadas, manos sudadas, falta de apetito, mariposas en el estomago, etc.  Pero, ¿porque nos enamoramos? La causa biológica es siempre la misma: hormonas y neurotransmisores. De hecho el flechazo romántico es pura química en el cerebro.

Poetas de todos los tiempos nos han deleitado cantando al amor romántico desde todos los ángulos pero pocas veces desde el amor con mayúsculas. Hoy en día los científicos también tienen cosas que decir, quizás menos encantadoras. Solo desde hace varios años se ha planteado el estudio científico del amor como un proceso bioquímico que se inicia en la corteza cerebral, pasa por las neuronas y de allí al sistema endocrino, dando lugar a respuestas fisiológicas intensas.

Veamos las diferentes fases y su duración.

La pura excitación o impulso sexual esta regulada por la testosterona, de breve duración, cuya función principal es buscar candidatos de pareja compatibles. Esta primera fase de paso a otra de atracción sexual, mas selectiva, conocida como pasión amorosa o enamoramiento romántico en el que se selecciona y focaliza el deseo de encontrar pareja en una sola persona por la que se apuesta de forma ideal. Esta fase esta regulada principalmente por la dopamina, la hormona del placer, y también por la feniletilamina, de la familia de las anfetaminas, que aumenta el bienestar general, la energía física, y la oxitocina, la hormona de los mimosos o molécula del amor que promueve las caricias y el contacto físico, las cuales se encuentran juntas solo en las etapas iniciales de seducción y conquista, provocando así la conocida excitación general, aumento del ritmo cardiaco, perdida de apetito, del sueño, etc., pero esta euforia romántica o pasión inicial dura entre un año y medio y tres años como máximo. Con el tiempo, el organismo se va haciendo resistente al efecto de estas sustancias. Es entonces cuando comienza la siguiente fase.

En la fase de pertenencia o apego, el cariño es ahora el lazo afectivo que permite la continuidad del vínculo de la pareja. Su duración es indeterminada. De hecho, puede prolongarse toda la vida y como mínimo el tiempo suficiente para criar a la prole hasta que pueda valerse por si misma. Se basa, por tanto, en intereses compartidos, compromisos adquiridos, amistad mutua, etc. En esta fase esta presente otro tipo de sustancias químicas como la vasopresina, también llamada la sustancia física de la monogamia, y la endorfina, de estructura similar a la morfina y otros opiáceos que confieren la sensación de comodidad, seguridad, unidad, bienestar, etc., y con ella, el miedo a perder lo conseguido, es decir, la posesividad, los celos y el apego. La fase de atracción, en comparación a la fase de pertenencia, supone un verdadero alboroto hormonal. Hay gente enganchada a esta lucha química que necesita enamorarse y va de relación en relación. Son los enamorados del amor. De hecho, cuando una relación de pareja se rompe, el cuerpo experimenta una especie de síndrome de abstinencia que coincide por ejemplo con el ansia en comer chocolate, rico en feniletilamina. Tras una ruptura estamos, por así decirlo, yonquis de amor. Si la relación continua, si la pasión pasa, si la euforia y la locura con el tiempo dejan paso al deber y al apego, ¿quieres enamorarte y que te quieran locamente o prefieres amar de verdad y descubrir el amor con mayúsculas en tu interior? De hecho, antes de ser un angelito regordete y tierno que lanza flechas de amor a diestro y siniestro, Cupido o Eros era descrito por los griegos primitivos como un quer, o malicia alada, similar a la vejez o a la peste, en el sentido de que la pasión sexual sin freno podía perturbar el orden social y llevar al individuo a hacer locuras irracionales que ponían en peligro todo lo conseguido. Poetas posteriores encontraron un cierto placer perverso y gracioso en sus travesuras y en la época de Praxíteles, que vivió en el siglo IV A.c., se le trataba ya como un joven hermoso.

8- El amor no es el deseo

Los matrimonios construidos sobre el enamoramiento ciego, sobre la pasión y el deseo, son muy frágiles. Hay tantas expectativas y proyectos en común que pronto el amor deja de ser fresco. Desear no es malo, pero si apegarme a ello. Puedo desear un montón de cosas, pero no depender de mis deseos, no tener apego de ellos. Soy feliz, se cumplan o no mis deseos, pero nos programan para que tengamos ambición, también en el amor. Hacer planes es necesario a veces en la vida, al igual que cierto grado de disciplina y tensión, pero si te aferras a ello, tu ansiedad, tu ambición, te vuelve ansioso y reactivo, pues donde hay apego al deseo, hay amenaza, y donde hay amenaza, hay miedo, y donde hay miedo, no hay amor. Acabamos odiando lo que tenemos, y al conformarnos con querer, en vez de amar, acabamos odiando al otro y a nosotros mismos por ello. El que ama no desea. Yo disfruto de tu ser cuando estoy contigo pero también de la vida cuando no estas a mi lado. Ni pienso en ti ni te necesito. Estoy ya tan lleno que cuando vienes celebro la vida, pero cuando te vas, también. Estoy lleno, tengo abundancia, y si tu también, mejor para los dos. No somos medias naranjas, estamos completos, somos seres enteros.

9- Déjame en paz para poder amarte.

El amor es libertad y no una necesidad.

No metas al pajarillo cuyo canto tanto amas en una jaula de cristal porque dejara de cantar. ¿Como puedes amar a alguien de quien eres esclavo o a quien intentas controlar? Nos han enseñado  a amar poco  y mal.  No solo esta mal la dirección (a contra natura), sino también la calidad del contenido y la cantidad. Ahora crees que tu prisión es libertad y llamas al querer de tu ego amar. Tus cadenas te dan seguridad pero no confundas amor  y necesidad. No amas a quien tratas de aprisionar por muy cómoda y estable que sea la cárcel. Si tuvieras que elegir entre tener compañía en la prisión y andar libremente por el mundo en soledad, ¿que escogerias? ¿Cuanta gente necesita sentirse necesaria y llama a eso, amor? El desprendimiento y el apego son la forma de liberarse de la dependencia y la necesidad del otro. Es entonces cuando aparece la libertad y una mayor sensibilidad para apreciar la belleza del amor con mayúsculas en personas y cosas. De hecho, cuando amas de verdad, te sorprendes a ti mismo mirando a todo el mundo con ojos distintos. Tu mirada se vuelve nueva, fresca, y tú te vuelves generoso, compasivo. Te entra ternura hasta con el más asqueroso de los bichos. ¿Cuantas sonrisas de niños te has perdido ya? Bueno, ¿y cuantas vas a perder mas? Comprender tus apegos es comprender tus miedos. Al hacerlo, estos en parte se desvanecerán. El estado resultante será el amor con mayúscula y su consecuencia natural, la libertad. Comprende bien tu libertad y esta por un instante desaparecerá. El amor dice: prefiero mi libertad antes que tu amor. ¿Como se siente tu corazón al oír esto? El amor con mayúscula dice: te amo como eres, quiero que seas tú mismo, no tienes que hacer nada, te puedes comportar como te plazca, porque yo te quiero tal cual. Prueba a decirlo: quiero que seas tú mismo. Al decir esto eres tu el que te has liberado, ya puedes amar. En fin, tú ya lo sabes. El amor con mayúscula solo existe en libertad. Que corra el aire, pues.

10- El amor es recreativo, abundancia en movimiento y fluye sin cesar

No pongas diques al mar. El amor es un fluir dinámico y siempre esta en movimiento. Se puede obstruir el amor, pero nunca jamás detenerlo, así que aunque tú seas limitado, no pongas límites al amor. El amor es desbordante y siempre esta en movimiento. El amor crea y recrea constantemente, se extiende y expande desde dentro hacia fuera, simplemente porque no puede parar de hacerlo, no puede ser contenido en su abundancia. El amor no se detiene porque tú no lo quieras, al igual que tus ojos no pierden la capacidad de ver por el hecho de estar cerrados. El amor nunca deja de fluir porque es ilimitado, y aun cuando no cambia al aumentar, mas crece cuanto mas se reparte, porque el amor es plenitud y dicha absoluta. La felicidad del amor necesita ser expresada de forma natural y espontánea, por eso la felicidad no es real si no es compartida. Sin extensión ,sin recreación de uno mismo, no puede haber amor. El amor representa la ley fundamental de la vida, dar lo que consideras mas valioso, a fin de conservarlo. Si amas de verdad necesitas compartir ese amor en todo momento y con cualquiera que se cruce en tu camino, no puedes evitarlo. Es un error de percepción creer que puedes deshacerte de algo dándoselo a otro, es el mecanismo de defensa del ego llamado proyección, la creencia del ego de que viendo algo fuera de ti lo excluyes de tu interior es una distorsión total del poder de la extensión.

El ser, el amor, tiene que ser compartido, expandido, y así es como uno conserva el conocimiento y el recuerdo de si mismo. Crear es lo opuesto a perder. De hecho, a menos que crees, tu corazón estará insatisfecho. Crear algo es en el fondo recrearse a uno mismo, esto es, recordar que eres. El ego obstaculiza el fluir del amor, pero jamás puede detenerlo del todo. El amor vence siempre y es en este sentido como el amor todo lo puede. Tu grandeza es esta abundancia que ya tienes. El ego, en cambio, solo busca grandiosidad. ¿Como distinguir una de otra? El amor puede ser correspondido, pero el orgullo, la ira y el miedo, no. ¿Entiendes?

11- Volver a ser un niño para amar

El amor es inocente y natural. Una buena acción nunca es tan buena cuando no tienes conciencia de que lo sea, simplemente lo haces porque te parece lo mas natural y espontáneo del mundo. Tampoco el amor con mayúscula tiene conciencia de si mismo, ni de poseer mérito alguno ni de estar haciendo algo bueno. Es inocente hasta en eso. Se ha dicho “que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda”. El amor simplemente es, de forma natural y sin necesidad de objeto alguno. De hecho, el amor se extiende siempre y no porque haya alguien cerca, de la misma manera que tampoco desaparece cuando no hay nadie. Está ahí, con independencia de las personas o de que haya alguien para darse cuenta de su presencia, o no.

El amor ya esta dentro de ti. La orquesta entera esta en tu interior y tu la llevas donde quiera que vayas. Las personas y las cosas inspiran una u otra melodía. Cuando no hay nadie, la orquesta tocará su propia música, y sin distorsión alguna, sonará tu nota fundamental, así que en realidad no hay que hacer nada para amar. Solo hay que despejar los obstáculos que obturan tu sensibilidad y te impiden experimentar la presencia del amor. Decide pues que para amar, nada tienes que decidir. Tú no tienes que buscar el amor, el amor te buscará a ti, y te encontrara cuando satisfagas sus condiciones y estés en la misma frecuencia. Más que hacer, es necesario deshacer. Piensa en esto. Si inspiras amor, si otros sienten por ti amor, es que debe haber algo en ti capaz de suscitar amor, aunque tu mismo no lo estés experimentando en ese momento. Todos tenemos una natural capacidad de amar. El problema no es que no amemos, sino que nuestro amor esta mal encauzado, deformado, pero en realidad nada es mas fácil de reconocer que el amor. Sin distorsión alguna, es un reconocimiento inmediato, inocente y natural. Recuerda que el amor no desaparece solo porque tú vivas con los ojos cerrados, así que solo tienes que abrir los ojos y mirar. Nada menos y nada más.

12- No hagas nada para amar, solo reconoce lo que hay

En realidad resulta tan fácil amar que no tienes que realizar ningún esfuerzo. Amar no es ningún trabajo. De hecho, se ama porque no se puede evitar, porque no se puede hacer otra cosa. Como la fragancia de la rosa o la luz de la lámpara, su extensión es natural. En realidad no hay nada mas que amor. Muchos miedos, muchas emociones negativas no son sino amor que rehúsa reconocerse como tal, amor que se ha vuelto enfermo, deforme. Los conflictos no se deben a la ausencia del amor, sino al amor que no se reconoce a si mismo. El amor se encuentra mejor a si mismo en el acto. Reconocemos sobretodo al amor cuando es amor en acción, como entrega libre y espontánea, hasta el punto que el servicio al otro deja de considerarse como tal. Pero ahora mismo no estamos plenos ni nos creemos perfectos, así que es aceptando en conciencia nuestro amor imperfecto cuando el amor se perfecciona y llega a su plenitud y máxima vitalidad. Un primer paso necesario es pues, reconocer en nosotros ese amor que no es todavía puro, pero que sin embargo es ya amor que aspira por su propia naturaleza a serlo, a ser puro, completo, perfecto, pleno.

No hay mas que amor. Virtudes y vicios son opuestos que une el amor. Las virtudes son manifestaciones de un amor sano y vivo. Los vicios son síntomas de un amor enfermo y moribundo que rehúsa ser el mismo. Si no hay mas que amor, nosotros, tu y yo, somos amor. ¿Podemos llegar a ser conscientes de nosotros mismos como amor?¿Comprendes ahora mejor en que sentido el amor es una clase de consciencia, una claridad de percepción, una cierta sensibilidad o afinidad con la misma naturaleza de la realidad, en definitiva, una energía de alta vibración que nos saca de este mundo de ensueño y aunque sea por un instante, nos lleva a otra dimensión?

13- El amor es expresión de la unidad

Allí donde este tu corazón, allí estará tu tesoro.

Piensa en el amor que los animales sienten por sus crías. Nadie repudia lo que considera parte de si mismo. Solo un loco podría creer que atacando al otro es como se le puede amar, y sin embargo, hacer esto es común en nuestra sociedad. El amor solo necesita una invitación para entrar en tu corazón.

Tu eres otro yo, yo soy otro tu. Si el ego trata de dividir y separar, el amor trata de unir e integrar, o mejor, el amor te recuerda lo que eres y que el otro no es diferente a ti, que no estas separado realmente de él. Te recuerda que el otro es tu hermano humano en la gran familia de la humanidad. El otro es el espejo en el que ves reflejada la imagen que tienes de ti mismo. No le enseñes a nadie que él es lo que tu no querrías ser.

Cuando despiertas al amor estas simplemente olvidando lo que no eres, lo cual te capacita para recordar lo que si eres. Es un viaje sin distancia. Comunicar es unir, por lo tanto el amor es pura expresión, comunicación, expansión. La función del ego es que se pierda de vista la visión del todo, ver un peldaño como el final de la escalera. La función del amor es eliminar el miedo y distinguir lo verdadero de lo falso. El amor enseña que no hay escalera. Recuerda que un recurso de aprendizaje no es un maestro. La percepción errónea es el deseo de que las cosas sean diferentes de cómo son. Acepta por lo tanto la pequeña parte que te corresponde y deja libre el resto.

La totalidad es tuya al reconocerte tu en ella. El todo define a la parte pero la parte no define al todo. La idea de que entre las partes y el todo hay relación solo tiene sentido desde las partes, en el nivel de la percepción de la separación, no en la visión de unidad de la totalidad, donde no tienen sentido las relaciones. ¿Puedes vivir con tu pareja en una no-relación? Bueno, solo el amor con mayúscula no es una relación.

 

 
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