conocimiento

DOS GRANDES METAFÍSICOS EXPLICAN EL KARMA

Citaremos a dos de los muchos autores metafísicos que enseñan de modo muy claro qué es, cómo funciona y cómo lavar el karma. Son textos muy inspirativos, disfruta de su lectura y/o de la narración.

Fuente: Extracto de los libros “Cómo transformar tu vida” del Lama Gueshe Kelsang Gyatso y “El amante cósmico”, de Paramahansa Yogananda

ESCUCHA…

LEE…

El lama Gueshe Kelsang Gyatso nos dice al respecto:

“El Karma establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos. La ley del karma enseña por qué cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y unas experiencias únicas. Estos son los efectos de las incontables acciones que cada uno ha realizado en el pasado. Puesto que no hay dos personas que hayan realizado las mismas acciones en vidas pasadas, nadie puede tener los mismos estados mentales, experiencias y apariencia física que otro. Cada ser posee su propio karma individual. Algunas personas disfrutan de buena salud y otras sufren enfermedades sin cesar. Unas tienen un físico atractivo y otras no. Algunas siempre están alegres y se conforman con poco, mientras que otras suelen estar de mal humor y nunca están satisfechas. Algunas personas entienden con facilidad el significado de las enseñanzas espirituales, pero otras las ven difíciles y oscuras”.
“Las acciones que efectuamos dejan huellas o impresiones en nuestra mente muy sutil que, con el tiempo, producen sus correspondientes resultados. Nuestra mente es comparable a un campo de siembra, y las acciones que cometemos, o las semillas que en él se plantan. Las acciones virtuosas son las semillas de nuestra felicidad futura, y las perjudiciales, las de nuestro sufrimiento. Estas semillas permanecen ocultas en nuestra mente hasta que producen su efecto, cuando se reúnen las condiciones necesarias para su germinación. Además, desde que se realiza la acción original hasta que maduran sus consecuencias, pueden transcurrir varias vidas”.
“Por cada acción que realizamos, experimentamos un efecto similar. Cuando un granjero planta semillas de una planta medicinal, brotará esta planta y no una venenosa; y si no siembra nada, no recogerá ninguna cosecha. Del mismo modo, si realizamos acciones virtuosas, disfrutaremos de felicidad; si cometemos acciones perjudiciales, experimentaremos sufrimiento; y si realizamos acciones neutras, los resultados serán neutros”.
“Si padecemos enfermedades mentales es porque en el pasado hemos molestado a los demás, y si tenemos una enfermedad física es porque los hemos maltratado o herido con un arma, administrado medicinas equivocadas u ofrecido alimentos venenosos”.
“La causa principal de la pobreza es robar. Las causas principales de estar oprimidos son haber tratado con orgullo a personas de posición inferior a la nuestra, haberlos maltratado o exigido sus servicios, o haber despreciado a los demás en lugar de amarlos y haber sido bondadosos con ellos. Las causas principales del sufrimiento de tener que separamos de nuestros familiares y amigos son acciones como seducir a la pareja de otra persona o poner a sus amigos o trabajadores en su contra”.
“Por lo general, pensamos que nuestros problemas son causados por las circunstancias propias de la vida. Puesto que de este modo no es posible entender la verdadera razón de nuestras desgracias, a menudo pensamos que no nos las merecemos y que vivimos en un mundo injusto. La mayoría de nuestras experiencias son resultado de acciones cometidas en vidas pasadas”.
“Si no realizamos una determinada acción, no experimentaremos su resultado. Cuando los soldados van a la guerra, unos mueren y otros sobreviven. Estos últimos no se salvan debido a su valentía, sino porque no han creado la causa de perder la vida en esa guerra. En la prensa podemos encontrar a diario numerosos relatos similares. Cuando un terrorista pone una bomba en un edificio, unos mueren y otros resultan ilesos aunque hayan estado cerca de la explosión. En los accidentes aéreos o cuando un volcán entra en erupción, unas personas mueren y otras escapan de manera milagrosa. En estos casos, los mismos supervivientes se sorprenden de haberse librado de la muerte, mientras que otras personas que estaban a su lado habían perecido”.

Extracto del libro “El Amante Cósmico” por el Maestro metafísico “Paramahansa Yogananda”, del apartado “Si Dios está libre de karma, ¿por qué no lo estamos nosotros?”, en el que nos enseña cómo librarnos y dejar de generar karma.

“El karma está constituido por los frutos –los efectos favorables o desagradables– de la acción. Si ingieres veneno, esa acción produce el mal fruto de la muerte. Si comes alimentos saludables, esa acción rendirá el buen fruto de una mejor salud.
El mal karma es el resultado del uso indebido de nuestra capacidad de libre albedrío conferida por Dios. Los animales están libres del karma individual. No pueden hacer el mal porque no tienen capacidad de discernimiento. Sus vidas están gobernadas por el instinto y por el karma colectivo, es decir, por los efectos de su entorno.
El hecho de que Dios haya creado el engaño no debería volvernos pesimistas. Yo soy un gran optimista. El optimismo no significa ser feliz mientras todo marche bien, para luego ponerse sombrío y decir «Dios, eres terrible», cuando llega el dolor. Dios nada tiene que ver con nuestro estado actual de infortunio. Cuando Él nos creó, nos confirió la libertad de sufrir o de elevarnos por encima de ese sufrimiento. «Optimismo» significa ser capaz de reírse tanto ante el placer como ante el dolor: escapar mentalmente de los dañinos efectos de la dualidad. Su respuesta sólo puede ser que somos libres y que nuestro único problema radica en que no lo sabemos.
El ser humano sufre porque está identificado con su ego: la conciencia de sí mismo como un ser físico. Los animales sufren mucho menos que el hombre porque no están egoístamente identificados con el cuerpo.
Si deseas sobreponerte al karma, trata de tomar plena conciencia de estas tres verdades:

  • 1) Cuando la mente es fuerte y el corazón puro, eres libre. Es la mente la que te conecta con el dolor del cuerpo. Cuando tienes pensamientos puros y eres mentalmente fuerte, ya no puedes sufrir los dolorosos efectos del mal karma. Esto es algo muy alentador que he descubierto.
  • 2) En el sueño subconsciente, eres libre.
  • 3) Cuando estás en éxtasis, identificado con Dios, no tienes karma. Por eso los santos afirman: “Ora incesantemente». Cuando oras y meditas constantemente, entras en el ámbito de la supraconciencia donde los problemas no pueden alcanzarte.

Puedes librarte del karma en este preciso instante, gracias a estos métodos. Cada vez que tus problemas kármicos te invadan, procura dormir; o bien, alberga pensamientos puros y haz que tu mente sea tan fuerte como el acero, diciéndote: “Yo estoy por encima de todo esto». O, mejor que todo ello, sumérgete en el divino estado de supraconciencia mediante la meditación profunda. La dicha que proporciona esa conciencia es el estado natural del alma, pero has olvidado tu verdadera naturaleza a causa de tu prolongada identificación con el cuerpo. Debes recuperar ese estado dichoso –y libre de problemas– del alma.
“De ordinario, estás libre de la conciencia del cuerpo sólo ocho horas al día. Durante las otras dieciséis, te amargas debido a tu apego a la conciencia corporal. Al mantener la mente feliz y al no morar en tus problemas, sufrirás mucho menos. Pero si puedes permanecer en éxtasis, comprobarás que estás libre de karma las veinticuatro horas del día.
Esta es mi propia experiencia. El poder liberador de Kriya Yoga destruye la prisión del karma. Jamás he encontrado, ni en Oriente ni en Occidente, una técnica tan grandiosa como ésta. Concédete cierto tiempo; no esperes resultados en un minuto. No puedes obtener salud o dinero de la noche a la mañana; debes dar tiempo. Se requieren ocho años para formar un hábito. Si meditas y practicas Kriya profundamente durante ocho años, comprobarás que estás en el camino de alcanzar el dominio de ti mismo.
Las soluciones materiales; los medicamentos, las comodidades físicas, el consuelo humano, desempeñan su papel al ayudarte a eliminar el dolor, pero la mejor solución es la práctica de Kriya Yoga y la afirmación de que eres uno con Dios. Ésta es la panacea para todos los problemas, dolores y desconsuelos, el camino hacia la libertad de todo karma, ya sea individual o colectivo”.

 

Anuncios

Deja un comentario