EQUIPAJE – Jeshua a través de Pamela Kribbe

«Estás muy cargado con equipaje del pasado y solo cuando te liberes de ello, podrás cruzar el umbral hacia un nuevo tiempo.»
Divulga Amor y Luz

«Estás muy cargado con equipaje del pasado y solo cuando te liberes de ello, podrás cruzar el umbral hacia un nuevo tiempo.»

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Amados amigos y amigas:

Yo Soy Jeshua, siente mi energía en medio de ti. Yo Soy tu amigo y hermano, no alguien que esté por encima de ti. Yo Soy tu compañero, un compañero en el juego que juegas en la Tierra, que es un juego de luces y sombras. Este es un juego que te es familiar, con sus altos y bajos, sus momentos de alegría, conexión y unidad y sus momentos de miedo, desesperación y desolación.

Os veo a todos y sé que habéis experimentado los extremos de la condición humana. Siente eso dentro de ti por un momento y no juzgues si algo es claro u oscuro. Uno no es mejor que el otro, ambos forman parte de la vida terrenal.

Interiormente, tú conoces ambos extremos. Siente lo rico que eres, lo lejos que ha llegado tu conciencia. Eres un alma vieja que ha visto y experimentado mucho. Toma la sabiduría, la riqueza de la mucha experiencia que tienes y obsérvala. Siente cómo te vuelves tranquilo y pacífico cuando miras el alcance que ha tenido esa experiencia.

Ten en cuenta que también has ido reuniendo mucho más durante tu viaje en la Tierra. Estás, por así decirlo, muy cargado con equipaje del pasado y ahora ha llegado la hora de soltar esa carga, porque, solo cuando te liberes del pasado y de lo viejo, podrás cruzar el umbral hacia un nuevo tiempo.

Echa un vistazo a tu equipaje. Imagina que tu espalda está cargada de bolsas, mochilas, paquetes y toda clase de cosas. Despréndete del equipaje y ponlo formando un círculo a tu alrededor, y mientras lo haces, honra cada pieza. No tires nada. Todas ellas han sido experiencias muy valiosas que te han impartido muchas enseñanzas.

Levanta cada pieza de equipaje y míralo con un profundo respeto mientras lo muestras en el círculo que te rodea. Sigue colocando todas las piezas hasta que te sientas liberado y sin cargas. Aunque, eso sí, mantén una relación agradecida con el equipaje, ya que todas esas experiencias te han llevado a donde estás ahora. Cuando hayas terminado de colocarlos todos, siéntate en el centro de ese círculo y dale las gracias a esas energías del pasado.

Observa los momentos pico. Tú ya has estado aquí en la Tierra antes, y en toda tu andadura has tenido intensos momentos de iluminación, de verdad, de claridad. Llama a esos momentos en que te diste cuenta de Quién eras, a esos momentos en los que te sentiste intensamente conectado con otra persona, a esos momentos en que sentiste cómo fluía la energía de tu alma y acariciaba la Tierra. Momentos como esos han sucedido. Contacta con esa energía y pídele que venga a ti. Reconoce tu grandeza y tu sabiduría. Reconoce tu conocimiento interno, porque tú eres viejo y sabio.

Ahora fíjate en otras piezas del equipaje, aquellas que se sienten mucho más pesadas, como emociones de tristeza, desesperación, abandono, e invítalas a que se presenten también. Han soportado esa energía por ti. Las emociones humanas pertenecen a la vida terrestre. El miedo, la desesperación, la duda, no son algo malo, están aquí como parte de la experiencia de la Tierra. Precisamente en su contraste con el Bien y la Luz, esas energías más oscuras te enseñan algo sobre la condición humana y la profundidad y amplitud de lo que te hace humano. Esas viejas cargas, y que las hayas vivido, son precisamente lo que te convierten en un maestro profundamente humano y compasivo y un ejemplo para los demás. Esas cosas no son para tirarlas.

Es cuando reconoces plenamente esas piezas pesadas como propias y abrazas y reconoces completamente su valor, cuando te conviertes en un sabio maestro y un ejemplo para los demás. Te conviertes en alguien que puede dar fe desde adentro de un amor que no juzga, de un amor que lo incluye todo, de un amor que reconoce al Uno en el otro, incluso cuando ese otro está atrapado en un comportamiento destructivo. Ahí radica la clave para la transición al nuevo tiempo: abrazar tu Luz y tu Sabiduría, así como abrazar tu miedo, tu aparente pequeñez y tu duda. Al reconocer y aceptar todo eso en ti mismo, abrazas tu humanidad completa. Ese es el umbral donde ahora te encuentras en el camino a la Nueva Tierra.

También puedes visualizar este proceso de otra manera. Todos vosotros poseéis una comprensión natural de la espiritualidad, de vivir desde el corazón. Sabes mucho acerca de los chakras superiores de tu campo de energía: el corazón, la garganta, el tercer ojo y la corona. Siempre has entendido lo que realmente sucede en la Nueva Tierra al vivir desde tu corazón y tu alma. Pero debido a que has llevado vidas en la Tierra donde esa energía no fue honrada, momentos en que no te sentiste bienvenido ni en tu Hogar, has sufrido dolor en los tres chakras inferiores: el plexo solar, que está cerca del estómago; el chakra del ombligo, que es el centro vulnerable de tus emociones; y tu chakra raíz, el coxis, tu conexión con la Tierra. Mientras que en muchos de vosotros, los chakras superiores se desarrollan y se abren a lo Nuevo, hay dolor en los tres chakras inferiores: viejos recuerdos que te causan miedo e incluso falta de voluntad para volver a vivir en la Tierra.

¿Ves cómo hay disparidad en tu campo de energía?

Hay momentos en que se presentan el deseo y la nostalgia de otro mundo, uno que recuerda al Hogar con su vibración de ligereza y armonía, facilidad y sencillez. Sí, eso vive dentro de ti y eso es a menudo lo que también te impulsa a seguir avanzando aquí en la Tierra, el recuerdo de eso y el deseo por ello. Pero otras veces, olvidas o eludes esa otra parte del campo de energía que corresponde a la parte atormentada, la parte que habita en los chakras inferiores, la parte traumatizada de tu ser. Ahí viven intensos temores de estar completamente comprometidos con la vida, de vivir realmente desde el corazón y de mostrarse a otras personas. Esos temores te atraen y te hacen dudar justo cuando estás en el umbral del Nuevo Tiempo.

Porque, sí, ya estáis ahí, y todos estáis conectando con la Nueva Tierra, que ya ha despertado a través de vosotros. Sin embargo, existe ese antiguo dolor en ti que a veces parece detenerte y alejarte, un dolor con el que no sabes qué hacer. Y quiero decirte que no se puede ingresar a la Nueva Tierra simplemente desde los cuatro chakras superiores, eso no es posible. Solo si puedes ser completamente humano, podrás cruzar el umbral. Y eso significa volverse hacia el dolor que hay en ti y abrazar todo aquello que se resiste con amor y ternura.

La energía de tus chakras superiores a veces es demasiado exuberante, queriendo demasiado y  demasiado pronto. A veces, vas mucho más allá de tu realidad interior porque en tu corazón estás muy conectado con la visión de la Nueva Tierra. Pero todavía vive en ti un niño que ha sido atormentado cuando se topó con malentendidos y rechazo, con dolor y sufrimiento.

¡Tómate a ese niño en serio! No es una bola atada a tu tobillo ni un grillete que te detiene, es una parte de tu camino. Solo aprendiendo a arrodillarse ante ese niño, a mirarlo directamente a los ojos y a escuchar de verdad lo tenga que decir a fin de comprenderlo y acogerlo completamente con todas sus emociones, es cuando uno se convierte en habitante de la Nueva Tierra.

Es precisamente cuando la Luz irradia suavemente a través de los chakras inferiores de tu ser, cuando te conviertes en un ser humano de la Nueva Tierra. Y cuando esa energía de Compasión y Comprensión, esa espiritualidad fundamentada, la transmites a otras personas cuyo desarrollo está sucediendo al igual que el tuyo. Ese es un paso que damos juntos, que nace a través del reconocimiento mutuo, una apreciación de la Humanidad en cada ser humano: el anhelo, el conocimiento interno, la sabiduría en el otro, y también el niño torturado, el niño desesperado, el niño enojado, triste y que se resiste. Y la cuestión es: ¿Puedes tenderle tu mano a ese niño, a esa energía?

Cuando no lo haces, creas un conflicto dentro de ti que puede agotarte. La parte superior de tu campo de energía quiere avanzar, es impaciente y no puede esperar. La parte inferior se resiste, se opone, porque no cree ni confía. Y cuando la parte superior se aleja de la parte inferior, la parte inferior se siente todavía más abandonada y se resistirá aún más.

Esto puede llegar a causar quejas en tu cuerpo, que, en realidad, responden a la energía bloqueada. Esas quejas son otra forma para que tu niño interior, el niño torturado, te diga: «Deja lo que estás haciendo y escúchame. Todavía no estoy listo para cruzar ese umbral, pero si me prestas atención, si me ayudas y eres paciente conmigo, quizá podamos hacerlo juntos». Y ese es tu desafío espiritual en este momento.

Yo conozco tu parte superior, como la llamo ahora. Esa energía ubicada en los chakras superiores quiere construir la Nueva Tierra, quiere cambiar el mundo exterior y marcar la diferencia. Pero no puedes cruzar el umbral como la mitad de un ser humano. A veces, hay que tener el valor necesario para adentrarse en el dolor y la oscuridad y enfrentarlos directamente. Ahora te invito a hacerlo en compañía de tu niño interior.

Imagina que todavía estás rodeado por tu equipaje del pasado. Deja que aparezcan las piezas más oscuras y pesadas. Dondequiera que te hayas sentido más abatido, deja que aparezca una figura en forma de niño. Serenamente, tómate el tiempo que necesites para ver las emociones que se dibujan en la cara de ese niño. Velo ante ti y obsérvelo de una manera muy objetiva y amable. Pregúntale si quiere venir hacia ti; dile: «Me gustaría conocerte». Anímalo tendiéndole la mano. Ese niño ha estado solo durante mucho tiempo, por lo que es posible que no pueda rendirse de inmediato. Mantén el contacto visual y dile que te pertenece, que nunca lo abandonarás y que quieres emprender un viaje con él. Ve si quiere acercarse o si puede agarrar tu mano, y pídele que te diga qué es lo que más necesita en este momento: «¿Cómo puedo servirte? ¿Qué puede ayudarte a relajarte y brindarte más tranquilidad y diversión?”» Pregúntale eso, y ya verás cómo, simplemente haciéndole esas preguntas, te abres a la energía del niño.

Ahora imagina que a ese niño se le permite vivir dentro ti, que le otorgas un lugar. Observa a qué parte de tu cuerpo quiere dirigirse de forma natural, dónde puede anidar su energía para formar una conexión positiva contigo de colaboración y amistad. Ese niño ha llevado la carga del pasado por ti, durante esos momentos en los que te sentiste triste, desesperado, atormentado. Pero contiene más que esa energía, también establece tu conexión con tu cuerpo terrenal, tu físico y tu vitalidad.

Imagina cómo ese niño cuando se recupera, se relaja, siente alegría y experimenta tu protección. Siente de qué manera repercute eso en tu cuerpo y en tu energía. Ese niño te ayudará a enraizarte para que realmente puedas pararte dentro de tu propia humanidad terrenal, total y completamente. Esa es la clave de la Nueva Tierra: volverse completo por dentro. Fíjate en el valor y la experiencia de tus lados claros y oscuros, los sentimientos elevados y las emociones oscuras y dolorosas. Ambos tienen algo que ofrecerte, y al final, te hacen completo, siempre y cuando los aceptes.

Ahora echemos un vistazo al Nuevo Mundo, a esta Nueva Tierra. Con el niño ya integrado en tu ser, cruzamos el umbral. Observa lo que ves. ¿Cómo ves esa Nueva Tierra y qué sentimiento t  e transmite? ¿Qué ves primero y cómo respondes a ello? Deja que el poder curativo de la Nueva Tierra interactúe contigo y acepta su invitación. Tú eres muy bienvenido ahí. Y mientras estés ahí, mira a tu alrededor y date cuenta de la belleza de naturaleza, de la tranquilidad y de la sencillez. Sientes que eso te atrae; algo en este Nuevo Mundo te invita. Fíjate si aparece un lugar al que te sientas atraído. Deja que ese lugar se eleve de manera natural dentro de ti y sin esfuerzo alguno. Puede ser un lugar en la naturaleza o un espacio con otras personas o animales o una vivienda particular. Sea lo que sea, vívelo. Esa imagen debería decirte algo sobre tu futuro.

Siente lo que la Nueva Tierra te hará saber. ¿Quién eres en la Nueva Tierra y cómo te experimentas? ¿Qué haces ahí? Observa si hay algo que te encante hacer ahí, algo con lo que realmente disfrutes. Lo que haces naturalmente ahí ya existe dentro de ti, porque te pertenece. Puede ser algo que haces solo o algo que haces junto a otras personas, pero es algo que está libre de ansiedad y que te causa placer. Y también hace que los demás se sientan felices e inspirados. Pero está principalmente relacionado con el hecho de que experimentas tu propio flujo de energía y tú te alegras de eso.

Y ahora dejemos la imagen del futuro de la Nueva Tierra para volver al presente y sentir tu propia fuerza. Tú eres capaz de sanar el pasado. Eso es tan sencillo como tenderle la mano a un niño pequeño, ya está. Ningún ideal ni plan de alta mentalidad lo diferenciará. Todo lo que se necesita es el simple gesto de arrodillarse ante un niño pequeño y herido. Os pido a todos que hagáis eso, para vosotros mismos y para el mundo, porque el niño interior sanado también es la clave de los cambios a nivel global. Es precisamente como resultado de las profundas luchas internas que las personas tienen dentro de sí mismas, es decir, su oposición a su propia oscuridad, lo que provoca que surjan tantos conflictos entre los seres humanos y entre las razas y los pueblos. Esa oposición encuentra su camino al nivel colectivo.

Pero hay un cambio en curso; la gente ya escucha el llamado de la Nueva Tierra. La Tierra te llama y desea asistirte en este proceso de abrazar tu Humanidad. Cuando inicies ese proceso, percibirás que eres apoyado por la Madre Tierra, que ella te da fuerza y alegría de vivir. Dentro de la Tierra misma, hay mucha actividad. Ella quiere cambiar y atraer una nueva realidad energética. Las viejas estructuras basadas en la lucha y el miedo se derrumbarán. La Nueva Tierra ya no puede tolerar tales estructuras; ya no pueden perdurar.

Aunque a tu alrededor veas caos y tumulto, tú estás a la vanguardia y en el umbral de lo Nuevo. Mantén la calma dentro de ti mismo en tu camino interior. Eso marca la diferencia y abre el camino hacia una Nueva Tierra sanada.

Muchas gracias por tu atención.

Estoy profundamente conectado con todos vosotros.

Con amor,

JESHUA

 

Canalizado por Pamela Kribbe

 
 
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