«La neblina de la guerra no es solo confusión: es el momento en que la humanidad decide si repite su pasado o crea un nuevo futuro.»
«La neblina de la guerra» es un mensaje canalizado de Kryon que explica el momento histórico actual desde la perspectiva de la conciencia humana y los grandes ciclos cósmicos.
LA NEBLINA DE LA GUERRA – Kryon
🎧 ESCUCHA…
📖 LEE…
¡Saludos, amados!
¡Yo Soy Kryon del Servicio Magnético!
He titulado este mensaje “La neblina de la guerra” porque llega en un momento en el que hay una guerra en este planeta y muchos se hacen preguntas al respecto, sobre todo después de algunos de los mensajes canalizados que he transmitido anteriormente. La neblina de la guerra es precisamente eso: una niebla en la que no sabes qué viene después. No estás realmente seguro de lo que va a suceder ni de cuáles serán las repercusiones. Todo parece nublado, cubierto por una bruma de incertidumbre. Así ha sido siempre la guerra, queridos, siempre ha sido así. Pero dentro de esa neblina hay algo más. Tiene que ver con lo que algunos están pensando, con lo que otros empiezan a comprender y con lo que todavía muchos no alcanzan a ver.
Por eso he querido venir ahora para daros algo que quizá no habéis escuchado antes. He estado canalizando durante treinta y siete años y la mayoría de los mensajes transmitidos durante este tiempo han tenido que ver con una cosmología de la humanidad. Permítanme explicarlo, porque no todos habéis escuchado estas cosas y, sin embargo, tienen mucho que ver con lo que está sucediendo ahora mismo en el planeta.
Existe un gran malentendido entre quienes se consideran metafísicos. Durante mucho tiempo sintieron que, al final del gran cambio, llegaría una especie de tiempo iluminado en el que los ángeles descenderían del cielo y todos pensarían de manera diferente. Suena mucho a lo que dicen algunas escrituras. La realidad es algo más compleja, y también más realista. Pero hay algo que necesitáis escuchar porque están ocurriendo cosas en el planeta. ¿Lo habéis notado? ¿Pensabais que todo seguiría igual que siempre? ¿O habéis percibido que las cosas se están reorganizando y tomando direcciones distintas a las que esperabais, quizá incluso direcciones que os producen miedo?
Voy a comenzar hablando de la Cosmología. Durante miles de años los antiguos miraron las estrellas. Era todo lo que tenían. Algunas civilizaciones llegaron a convertirse en verdaderos especialistas en la observación del cielo, y los mayas fueron una de ellas. Establecieron el calendario de todo y eran extraordinariamente buenos en ello. A través de sus observatorios descubrieron que la Tierra tiene una oscilación y calcularon su duración completa, desde el inicio hasta el final antes de que vuelva a comenzar. Lo comprendieron, lo registraron y lo anotaron en sus calendarios. Esa oscilación dura aproximadamente veintiséis mil años. Es mucho más tiempo del que ellos existieron como civilización, y aun así organizaron un conjunto de calendarios alrededor de ese ciclo. Eran cinco calendarios principales y cada uno duraba cinco mil doscientos años.
Acabáis de atravesar el último de ellos, y ellos lo sabían. Ese último calendario terminó en 2012. Se habló muchísimo sobre ello, hubo interpretaciones erróneas y hasta películas que aprovecharon el tema, pero ¿cuántos de vosotros sabíais realmente de qué se trataba? Ese era simplemente el final del quinto calendario. Había comenzado hace unos cinco mil doscientos años, coincidiendo con el despertar de Egipto y con una nueva comprensión espiritual de lo que podía ser Dios. Cada uno de esos calendarios estuvo asociado a algún tipo de despertar en la humanidad. Algunos de esos ciclos se han perdido en la historia, en lo que podríamos llamar la historia anterior a la historia, y quizá los descubriremos más adelante. Pero el último sí lo conocéis.
Ese último calendario era importante porque al final de ese ciclo los mayas también dejaron predicciones. Tenían calendarios que llegaban hasta el año cuatro mil; no pensaban que el mundo fuera a terminar. Lo que describían era una nueva fase de la creación asociada a esa gran oscilación de la Tierra. Ese final del ciclo coincide con lo que la astronomía conoce como la precesión de los equinoccios, algo que puede observarse en el movimiento del cielo. Y los mayas no fueron los únicos que hablaron de esto. Los pueblos indígenas de América lo sabían, los hopi lo sabían, los antiguos peruanos también. Muchos de los antiguos miraron los cielos y comprendieron algo que hoy en día casi nadie cree: que la conciencia humana puede interactuar con el cosmos.
Muchos se reirían de esta idea, pero permitidme haceros una pregunta. ¿Por qué la policía y los servicios de emergencia refuerzan sus turnos durante la luna llena? ¿Qué tiene que ver la luna con la conciencia humana? Las estadísticas muestran que durante la luna llena aumentan ciertos comportamientos humanos. De ahí procede incluso la palabra “lunático”. Siempre ha estado ahí. Los chamanes lo sabían y lo enseñaban. No es nada nuevo. La cosmología está vinculada a la conciencia humana.
Los mayas escribieron muy claramente que, más allá del calendario que terminaba en 2012, existía la oportunidad para el mayor cambio de conciencia que la humanidad hubiera experimentado jamás. Un cambio profundo en la forma de pensar del ser humano. Esa es la base cosmológica de lo que está ocurriendo ahora mismo.
Lo primero que significa es que todo está ocurriendo según el calendario. Está sucediendo exactamente dentro del marco temporal que los antiguos conocían. Hay muchos que se preguntan con preocupación: ¿cómo puede estar pasando esto ahora? ¿No se suponía que debían llegar tiempos mejores? ¿Qué significa todo esto cuando esperábamos cosas buenas y de repente aparece el conflicto?
¿Y si os dijera que esto también estaba previsto? Hace unos meses, a finales de 2025, compartí una información que sorprendió a muchas personas. Cuando observáis los años relacionados con este cambio y la precesión de los equinoccios, aparece un patrón que he mencionado durante décadas. El cambio comenzó alrededor de 1994. Tardó unos cinco años en manifestarse plenamente y entramos en un periodo especialmente intenso, porque la vieja energía se estaba preparando para resistirse, podríamos decir, para una especie de batalla. Muchas tradiciones religiosas hablaban de esos años como el tiempo del Armagedón o del rapto. Numerosas películas han imaginado un intercambio nuclear como el final del mundo.
Pero ¿y si no fuera el fin del mundo? ¿Y si fuera el fin de un mundo antiguo? Los años del gran cambio abarcan aproximadamente desde 1994 hasta 2030. Cinco años para entrar en él y cinco años para salir de él. Todo ello está relacionado con ciclos astronómicos de la Tierra.
Ahora escuchad esto con atención: 2026 es el primer año de salida del cambio y trae una energía completamente distinta a cualquier otra que este planeta haya experimentado antes. Durante miles de años la humanidad ha vivido como un tren que recorre el mismo circuito una y otra vez, repitiendo guerra tras guerra, conflicto tras conflicto, los mismos patrones de siempre. Pero ahora aparece un desvío en la vía, una oportunidad para salir de ese círculo repetitivo. Y lo tomasteis.
El cambio empezó a hacerse visible hace décadas. Lo llamé una bola de nieve rodando cuesta abajo porque el impulso era cada vez mayor. También hablé de los niños índigo, de nuevas generaciones con una conciencia distinta. Pero estos cambios son lentos. La conciencia humana no se transforma de la noche a la mañana. A veces se necesitan generaciones enteras para dejar atrás las viejas energías. Incluso la Biblia lo describe cuando narra cómo los israelitas caminaron cuarenta años por el desierto antes de que una nueva generación pudiera entrar en la tierra prometida.
Así funcionan los cambios de conciencia.
Por eso no debería sorprenderos que todavía haya guerras. Pero esta guerra es distinta. La energía predominante ahora en el planeta es la energía de cerrar ciclos, de encontrar soluciones, de terminar con la incertidumbre.
Este es el comienzo de un nuevo período.
Y esta guerra no durará tanto como algunos temen. Tendrá consecuencias profundas y duraderas, pero también abrirá alianzas entre países que jamás habrían colaborado antes. Todo esto es resultado de decisiones humanas. El libre albedrío siempre está presente.
Y ahora quiero hablarles a quienes se reconocen como almas viejas. Habéis sido elevados en estos últimos meses al salir del cambio. Podéis acortar esta guerra. La compasión tiene poder. Cuando un trabajador de la luz dirige su conciencia hacia quienes sufren y visualiza un futuro en el que esas personas vuelven a reír, vuelven a vivir en paz y reconstruyen su vida, esa intención entra en el campo de la conciencia humana. Ese campo existe y responde.
Por eso estáis aquí. No para quejaros, sino para trabajar con la conciencia. La clave es la compasión, la bondad y la ausencia de miedo.
Lo que está ocurriendo en este planeta es completamente nuevo y el miedo nace precisamente de lo desconocido. Pero vosotros podéis ayudar a moderarlo. Visualizad la paz. Visualizad el final del sufrimiento. Visualizad a los pueblos viviendo durante generaciones sin guerra. Ese es el futuro que está emergiendo.
Ya os lo dijimos desde el principio. Os guiamos durante el cambio y ahora os recordamos quién sois. Sois trabajadores de la luz.
De manera que uníos en compasión y llevad esa energía al campo de la conciencia humana. Sois los gigantes de la compasión en este momento de la historia y podéis marcar la diferencia en este planeta.
Esto no es política ni religión, es espiritualidad. Es la dimensión divina de vuestra alma. Es algo innato en todo ser humano que ha nacido en este tiempo. Y ahora ya sabéis por qué.
Es hora de ponerse a trabajar, alma vieja.
Yo soy Kryon, enamorado de la humanidad.
¡Y así es!
Canalizado por Lee Carroll
Página web
📌 Más canalizaciones de Kryon
📌 Más mensajes canalizados por Lee Carroll
