«Cuando permanecéis en un estado de conexión amorosa, os convertís para las demás almas en una Luz, en un ángel y en una bendición sobre la Tierra.»
En «El Amor nunca es en vano» los Ángeles nos recuerdan que, incluso ante el sufrimiento, las pérdidas y los grandes cambios de la Tierra, nuestra compasión puede convertirse en una fuerza verdadera de ayuda, consuelo y esperanza.
EL AMOR NUNCA ES EN VANO — Los Ángeles a través de Ann Albers
🎧 ESCUCHA…
📖 LEE…
Queridos amigos, os amamos muchísimo:
Vuestra Tierra está atravesando en estos momentos un inmenso proceso de muerte y renacimiento. Está liberando energías estancadas en nombre de la humanidad, del mismo modo que vosotros os estiráis para aliviar las tensiones acumuladas en vuestro cuerpo. Los terremotos, las inundaciones y otros fenómenos naturales nunca son «castigos» del Creador ni representan una ausencia de Amor. Son parte de los intentos dinámicos de la Madre Naturaleza por conservar el equilibrio. Las zonas sometidas a tensión buscan liberarse y, allí donde hay debilidad, la Naturaleza procura fortalecerse.
Esas mismas fuerzas actúan en vuestro cuerpo y os impulsan constante y dinámicamente a buscar el equilibrio. Cada vez que os estiráis o hacéis crujir la espalda, por así decirlo, miles de células se desplazan de sus posiciones anteriores mientras vuestro cuerpo recupera su alineación. Esto no es crueldad, amados amigos; es el impulso constante de la Naturaleza por recobrar la armonía y el orden.
Cuando vuestra Tierra libera una gran cantidad de energía, la mayoría de vosotros lo sentís, aunque muchos no sepáis exactamente por qué os encontráis de determinada manera. Tal vez experimentéis una repentina oleada de energía o un inesperado torrente de lágrimas. Es posible que sintáis que vuestro cuerpo también se mueve, cruje y se reajusta junto con ella. Podéis percibir las reacciones de las multitudes afectadas por sus cambios. Puede que aquello que parecía estancado comience de pronto a avanzar nuevamente. También podéis experimentar liberaciones emocionales que no guardan una relación aparente con ningún acontecimiento de vuestra vida personal. Las almas son como células del cuerpo de la Tierra y, en algún nivel de vuestra existencia, no podéis evitar percibir sus transformaciones.
Como sucede con todas las cosas, vuestra reacción ante una energía o un acontecimiento determinará cómo os sentís. Cuando véis las noticias y experimentáis tristeza al presenciar la devastación, nosotros vemos, bajo esa tristeza, un corazón profundamente preocupado por sus semejantes. Si os concentráis en el dolor, sufriréis; en cambio, si dirigís vuestra atención hacia el cuidado y el afecto que sentís, experimentaréis un Amor muy profundo. Ambos sentimientos existen y son las dos caras de una misma oleada de compasión. Cuando os centráis en el cuidado y la compasión y os alineáis así con vuestro espíritu, la tristeza se vuelve menos perceptible.
Los sentimientos de impotencia ante la adversidad proceden del condicionamiento humano, mientras que las oleadas de inspiración y compasión nacen del alma.
Vuestro amor y vuestra compasión pueden despertar en vosotros el deseo de orar, enviar vuestro Amor y acoger en la calidez de vuestro corazón a las almas que están sufriendo. Tal vez sintáis el impulso de prestar ayuda en el plano material o de vivir vuestra propia vida con Amor y Alegría, creando ondas positivas en el campo energético.
Del mismo modo, la mejor manera de ayudar a una persona que atraviesa una situación de dolor, tristeza o dificultad —tanto si la conocéis personalmente como si la habéis visto en las noticias— consiste en sentir compasión, respetar el recorrido de su alma y sostenerla en un espacio de Amor. No podéis reparar su dolor ni liberarla del camino que debe recorrer, pero sí podéis amarla. Podéis mantener encendida una vela en su nombre y visualizar para ella un futuro más luminoso; podéis imaginar que la sostenéis en la Luz de lo Divino; podéis reconocer y acoger sus sentimientos con Amor y Compasión; y también podéis recibir la guía necesaria para ayudarla en el plano humano.
Asimismo, podéis tomar la decisión de evitar la lástima, porque la lástima nace de la idea de que alguien es impotente, está desconectado y es incapaz de encontrar su camino. La Compasión reconoce el alma poderosa que mora en su interior, incluso cuando esa persona todavía no puede verla.
La lástima dice: «Pobre de ti». La compasión dice: «Ya sé que esto es inimaginablemente difícil. Mi corazón está contigo en este momento de necesidad. Daré testimonio de la fortaleza y la Luz que existen en tu interior hasta que puedas volver a sentirlas. Confío en lo Divino que habita en ti y sé que el Creador te amará y te guiará. Te amo. Haré sinceramente cuanto esté en mis manos para ayudarte. Respeto tu espíritu indomable».
Puede que no sea apropiado pronunciar estas palabras en voz alta, pero esta es la energía que podéis transmitir y que ayudará a quien está atravesando la dificultad.
Mientras contempláis los devastadores cambios de la Tierra, nosotros nos hallamos ocupados recibiendo a miles de almas que regresan a la Luz. Innumerables ángeles y seres amados sostienen los corazones de quienes permanecen en la Tierra sumidos en el duelo. Envolvemos con nuestra Luz a cada alma que requiere ayuda. Mantenemos firmemente nuestra atención en la fortaleza de su espíritu humano, en el futuro más luminoso que las espera y en la inmensa corriente de Amor que se derrama sobre ellas. Les enviamos orientación y tratamos de iluminar de muchas maneras el camino que tienen por delante.
Vosotros podéis ser esa Luz para los corazones heridos sin necesidad de sacrificaros. El Amor y la Compasión verdaderos os llenan de energía, os conectan con vuestro propósito y os devuelven a la alineación interior. Os unen al Poder que crea mundos, sana todas las heridas y os da la vida.
Así os convertís en un eslabón de la cadena que ayuda a los demás a recordar que lo Divino también los ama. Cuando la vida parezca oscura, vuestra bondad les permitirá reconocer la Gracia Divina. Vuestro Amor les recordará que el Amor continúa existiendo incluso después de una pérdida. La confianza que depositéis en ellos, aunque permanezca en silencio dentro de vosotros, les transmitirá una sensación de fortaleza y apoyo.
Sentid vuestros sentimientos, amados, y después dirigíos hacia el Amor que yace en vuestro interior. No sois impotentes para ayudar a otra alma, tanto si la conocéis como si no. Cuando permanecéis en un estado de conexión amorosa, os convertís para ella en una Luz, en un ángel y en una bendición sobre la Tierra.
¡Que Dios os bendiga!
¡Os amamos un montón!
LOS ÁNGELES
✦ ❦ ❦ ❦ ✦
📍 Canalizado por Ann Albers
📍 Más mensajes de Los Ángeles
🎵 Música de Mi Voz Es Tu Voz Music
🟢 En Spotify
🔴 En YouTube
