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SOY YO, EL SISTEMA

Divulga amor

«¡Bienvenido a la Tierra! Usted está a punto de nacer. Permítame que me presente: soy EL SISTEMA.»

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¡Bienvenido  a la Tierra! Usted está a punto de nacer.

Me presento, soy «EL SISTEMA». No soy el dueño del mundo, pero me he tomado el atrevimiento de manejarlo a mi antojo, simplemente porque usted me ha otorgado su poder, o me lo otorgará más tarde o más temprano.

Si usted no se hace cargo de sí mismo, ya me haré cargo yo de usted, pero a mi manera.

Si usted no recuerda quién es y a qué ha venido aquí, ya le daré yo una identidad y alguna que otra ocupación.

Y ahora, antes de que usted nazca, permítame mostrarle algunas reglas para que vaya entusiasmándose con lo que le espera. (es que me encanta contarlo todo, no me resisto). Luego, cuando acabe de leer esto, estas normas se borrarán de su memoria y ya no recordará nada. (A veces puede fallar y puede que recuerden algo a medida que crecen. En ese caso nos tomaremos el atrevimiento de convertirlo en un cadáver o, en caso de que dicha tarea se complique, le haremos pasar por un demente paranoico y, según cómo, pederasta. (No es personal, no se ofenda, pero es que aquí el líder soy yo y no quiero dejar de serlo).

  • Una vez al año usted se comprará la nueva vestimenta de moda y se creerá «original» y único.
  • Lo fumigaremos desde aviones para mantenerlo atontado y enfermo.
  • Modificaremos todos los vegetales y frutas para quitarles sus propiedades benéficas y volverlos tóxicos y venenosos.
  • Votará a nuestros candidatos presidenciales y creerá en ellos. Y nosotros nos reiremos de usted. Si es necesario se enfrentará a sus hermanos por ello.
  • Luchará a muerte por un papel sin valor llamado dinero. (Es tan cómico verlos pelear por eso).
  • Llenaremos su cabeza con información negativa para que se mantenga atemorizado y paranoico (No es nada personal, entiéndalo, pero no podemos permitir que sean felices. Se nos acabaría el pastel).
  • Consumirá todo lo que le ofrezcamos.
  • Bailará la canción de moda, cargada de mensajes subliminales que lo denigran y se ríen de usted, sin que usted se entere.
  • Impregnaremos su cerebro con pornografía y sensualidad para que tenga una idea distorsionada de la sexualidad. (Hemos descubierto que la energía sexual es poderosísima y no podemos permitir que usted sea consciente de ello).
  • Desperdiciará su vida en cosas que cree valiosas solo porque nosotros se lo hemos dicho y nunca se dará cuenta de cuáles son las cosas que sí tienen un valor real.
  • Tendrá ídolos por todas partes a los que glorificará y se olvidará de usted mismo.
  • Cada diez años se desencadenará una crisis económico-social en «su» país que lo obligará a trabajar más horas por menos dinero. (Es divertido ver cómo se las arreglan para llegar a fin de mes por un juego que nosotros hemos inventado solo para nuestra diversión)
  • Creerá en nuestro sistema educativo, totalmente antinatural.
  • Creerá en nuestro sistema médico, totalmente antinatural.
  • Defenderá su patria, el pedazo de territorio que ya nos hemos encargado de que usted crea que le pertenece, aún a pesar de que cuando viaje en avión vea que las fronteras no existen y que las hemos inventado nosotros. (No es personal, entiéndalo, pero es que nos encanta verlos pelear)
  • Creerá a pies juntillas que usted es el dueño de su vida. Nosotros le diremos subliminalmente cómo hay que discutir contra quienes tratan de decirle que es un esclavo.
  • Creerá en la historia del mundo que yo le cuente y que será la que me convenga a mí, «El sistema». (No vamos a contarle que usted es nuestro juguete)
  • Le insertaremos ideales que usted sentirá como naturales y que estará deseoso de cumplir cada cierto tiempo. Si usted no llega a esas metas, se deprimirá.
  • Creerá que es feliz con todo lo que le ofrecemos porque le implantaremos una idea de la felicidad absolutamente incoherente.
  • Luchará a muerte contra su prójimo con el propósito de defender las más ridículas interpretaciones del mundo y nunca, nunca, nunca descubrirá quién soy yo, «El Sistema». Si la intuición que le transmite su espíritu comienza a acercarlo a nuestro secreto, seguramente le ofreceremos unirse a nuestras filas y adornarlo de fama y fortuna, y si usted no pretende nada de eso, se “suicidará». (Le repito que no es algo personal, pero…)

En los días venideros usted se olvidará de todo esto y volverá a jugar a mi juego. Divertido, ¿verdad?

Bueno, ya le espera el doctor a la salida del «Túnel», su madre está a punto de parirle y, mire por dónde, usted va a comenzar su andadura en este juego con una sonora y traumática cachetada en el culo.

 

Desconocemos al autor

 


 

1 comentario

  1. ¿ Pero como que nunca descubriremos quién eres tu ? … Y más con la rapidez con la que van cayendo las caretas en los últimos tiempos. Como para no darse cuenta. Mira, te cuento : Hace mucho que ya te (os) desmontaron. Mucha más gente de lo que tu ridícula soberbia te permite reconocer y atisbar. Por mucho control – e infiltración – que has ido teniendo a lo largo de la historia a través de tus clásicas y patéticas marionetas (políticos, gobiernos, «democracias», dictaduras, dirigentes de todo color y pelaje, sociedades secretas, reyes, nobles, banqueros, papas, sacerdotes, iglesias varias, templos varios, cultos varios etc …) y por mucho control orwelliano de los medios, la información, y del conocimiento que manejas, siempre dejas y has ido dejando un rastro perfectamente detectable, identificable y reconocible

    Son tantas las que has hecho a esta humanidad con tus triquiñuelas, con tus – malos – shows teatrales, con tus – pesimos – actores puestos en circulación a lo largo de esa misma historia, con toda la artillería de desinformación e intoxicaciones expandida por todo el orbe, que por muy experto en disfraces que seas, y por mucho que sigas cambiandote dicho disfraz de forma constante, eres el primero que sabe que llegará el día que colapsarás. Y se te acabarán las artimañas, los recursos y las opciones del manual de enredos y engaños porque ya no colarán ni se los creerá nadie – por ser el mismo bodrio y la misma función de teatro vista un millón de veces – y en consecuencia no quedará agujero donde poder esconderte

    Y de olvidarse de «todo esto» en los días – y milenios – venideros, de eso nada. Como digo es tanto lo que llevas a lo largo del tiempo, es tan larga la lista de agravios, miserias, catástrofes y sufrimiento gratuito creado con tus jueguecitos, es tanta la indignación, y son tantos y tantos los afectados, que estoy convencido que son muchos los que te recuerdan a diario. Y al paso que llevas, no creo que deba faltar mucho para que tengas que salir disparado en un cohete

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